19/4/14

Aberri Eguna, Derecho a decidir y República Vasca Libre


El espíritu de la transición, que entronizó la segunda restauración borbónica con la Constitución de 1978 y escamoteó la posibilidad republicana y social, sobrevuela en un nuevo pacto espurio que esboza el PSOE con Alfredo Rubalcaba al plantear una reforma constitucional en la que por supuesto quedaría excluido de antemano el derecho a la autodeterminación. La secesión del Estado debe ser cuestión divina, como la herencia monárquica, pues no se puede poner a votación para que sea cada pueblo quien decida lo que es, lo que quiere ser y cómo pretende relacionarse con los demás pueblos y Estados. Secesión e independencia queda excluido del ideario democratizador reformista del PSOE. Rubalcaba hace causa común en esta lid con Duran Lleida de UDC y CiU.
En la preparación del Aberri Eguna es Urkulu, presidente del PNV, quien se acerca a estas tesis neo-autonomistas para preservar el Estado coronado, con una reforma constitucional limitada a dar singularidad bilateral a Cataluña y a Euskadi, sin necesidad de referéndum de autodeterminación, y mucho menos de consultar a la ciudadanía sobre qué Estado quieren, con cuáles Estados relacionarse, para evitar preguntas no gratas al poder del Estado como la de independencia.
En la Carta de Goiztiria (La Aurora) se plantea una perspectiva social y republicana muy distinta a la del PSOE, UDC y PNV:
Aberri Eguna 2014. República Vasca. Unamos las fuerzas que apoyan el cambio social, el derecho a decidir de Euskal Herria y la humanización de la política carcelaria.
Mientras aumenta la pobreza, el desempleo, la destrucción del tejido industrial, los recortes de las conquistas y derechos sociales, crece el enfado y la frustración social en Euskal Herria.
En Nafarroa con los escándalos de corrupción y rapiña practicados por los caciques de UPN, agoniza un gobierno sostenido in extremis por el PSOE de Rubalcaba.  Así evitan la Moción de Censura contra la opinión mayoritaria de la ciudadanía de Navarra.
Esta nefasta decisión anuncia la voluntad y compromiso para salvar el régimen antisocial y monárquico de la Constitución de 1978, con una coalición  del PP-PSOE. Pretenden obstaculizar la rebelión por el cambio social y el derecho a decidir, tanto sobre la Monarquía, como a la soberanía de Euskal Herria y los pueblos en el Estado.
El Gobierno del PNV de Urkulu, muestra cada vez más su incapacidad para liderar los cambios que aspira la sociedad vasca, para impulsar una política de consensos políticos con una política económica alternativa a los dictados de la Troika y la Banca. El PNV ante este Aberri Eguna habla de reforma constitucional sin mencionar el derecho a la autodeterminación ni a la corona.
Igualmente, la persistencia del PP, con sus políticas vengativas e inhumanas hacia los presos, basadas en excepción a pesar de las condenas por el Tribunal de Estrasburgo. Sigue la dispersión de los presos en cárceles alejadas, se castiga así a las familias, se mantiene en prisión a ancianos o quienes padecen enfermedades incurables. Se imponen los símbolos y amenazas a la normalización lingüística. Todo dirigido a obstaculizar la convivencia democrática y en paz de las diferentes sensibilidades de la sociedad vasca. Ha sido un concejal del PP de Errenteria quien ha acusado de que algunos prefieren continúe la confrontación violenta para hacer negocio. Los DDHH y la no discriminación ante la legalidad no existen para la Judicatura y el gobierno del Estado cuando se trata de los presos vascos. Y Otegi sigue encarcelado.
"Está en nuestras manos".
Esta situación, requiere la respuesta conjunta de la ciudadanía. Es decir, conjunta de los independentistas, soberanistas, federalistas y confederales. Una movilización que evite la frustración social y desánimo. Para posibilitar el cambio social hacia una República Vasca libre. Una Euskal Herria soberana, con una convivencia democrática, solidaria y ecológicamente sostenible, que acuerde, democráticamente con el Derecho a Decidir, su relación con otras republicas y los distintos ámbitos jurídicos administrativos de Euskal Herria.
En ese sentido y sin frentismos previos, marcan el camino a seguir iniciativas como la realizada el pasado día 12 en la Plaza del Castillo de Pamplona, “Por el Cambio Social”, con la participación plural de los movimientos sociales, o la participación amplia en los colectivos que preparan la Giza Katea, para unir Durango con Iruña, el próximo 8 de Junio en defensa del Derecho a Decidir de Euskal Herria.
Este 20 de Abril, Aberri Eguna, debe convertirse en un día de lucha, reflexión y confluencia, para el cambio social y la República Vasca, con derecho a decidir.
Gora Euskal Errepublika Gorria.
Goiztiria

República y Socialismo


Ruptura democrática del Reino de España o continuidad de la Monarquía borbónica amparada en la Constitución de 1978. La resolución de este dilema necesita de amplias alianzas entre los distintos procesos constituyentes en los pueblos y naciones existentes en el Estado. La consulta catalana muestra el eslabón más débil de la corona española. Otro eslabón está en las demandas sociales con una política económica útil para la inmensa mayoría de la población. El movimiento republicano para ser masivo y hegemónico tiene que aprender de los avances y de los fracasos de la importante experiencia de la II República. Adjunto la Carta de La Aurora: 
 
14 de abril, República y Socialismo. Tras una larga agonía, el régimen de la primera restauración borbónica –corroído por la crisis económica de 1929, el caciquismo, la corrupción y las consecuencias de la guerra de Marruecos- se hundió ante la victoria en las elecciones municipales del 14 de abril de 1931 de la alianza republicano-socialista. Los intentos de modernización del país, de llevar a cabo las cinco tareas de la revolución democrática resumidas por Joaquín Maurín: la reforma de la administración pública, del ejercito, la separación de la iglesia y el estado, la reforma agraria y la cuestión social, tropezaron con la movilización masiva de la derecha reaccionaria que, ante la parálisis de las fuerzas republicanas, se haría con el gobierno en el llamado “bienio negro” de 1933-35. La revolución de octubre de 1934, a pesar de su fracaso y feroz represión, consiguió frenar esa ofensiva derechista y su evolución hacia el fascismo y poner las bases de la victoria del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936. El intento parcialmente fallido de golpe de estado militar de julio de 1936 provocó la Guerra Civil y la imposición de 40 años de Dictadura, cuyas secuelas aún sufrimos. Este 14 de abril del 2014 nos encontramos ante la crisis abierta de la segunda restauración borbónica, del régimen de la Constitución de 1978 –reformada en 2011 a favor de los acreedores de la deuda pública en su art. 135- en una agonía que se expresa en las terribles consecuencias sociales de una crisis económica que dura ya seis años. Con 26% de parados, más del 50% de los jóvenes, con una cuarta parte de la población viviendo en la pobreza y otro tanto en el umbral de caer en la misma, con una crisis territorial sin precedentes que refleja la incapacidad doble del régimen monárquico de financiar el estado de bienestar y respetar el derecho a decidir de los pueblos, con una ofensiva de la derecha reaccionaria contra los derechos laborales, el aborto, los emigrantes y las libertades de reunión y expresión…. Como al final de la Dictadura, el eje de polarización se va concretando entre quienes quieren reformar la Constitución de 1978 para que no cambie nada -y salvar a la Monarquía-, y quienes defienden, a partir de los movimientos sociales, la ruptura y el inició de diferentes procesos constituyentes que permitan el ejercicio del derecho a decidir del conjunto de los pueblos del Reino de España. Esa polarización tiene hoy una doble expresión: la consulta al pueblo de Catalunya sobre si quiere constituirse en estado en el ejercicio de su soberanía, y la resistencia social contra las políticas de ajuste neoliberal impuestas por el Gobierno del PP a las ordenes de la Troika. Los avatares de la cuestión nacional y de la cuestión social, como en 1931, determinarán los ritmos y la forma en la que será posible una refundación constituyente de la convivencia republicana y socialista de los pueblos ibéricos. La III República se construye hoy desde la defensa del derecho a decidir de catalanes, vascos y gallegos, en alianza con sus propios procesos constituyentes republicanos y desde la resistencia a las políticas neoliberales que nos empobrecen a todos.
¡República y Socialismo también en el siglo XXI! 

14/4/14

República, Repúblicas


En 9 Barris de Barcelona.
La nostalgia de una experiencia pasada que quizás no volverá a suceder va dando paso a la convicción de que el futuro vivo será republicano.
La Constitución de 1978 que entronizó una segunda restauración borbónica con un Estado del Reino de España, no aguanta los embates del paso del tiempo, de las necesidades sociales y de las demandas democráticas. El PP, el PSOE, la Corona y el extenso entramado oligárquico estatal, no están en condiciones políticas de una continuidad renovada, o de un nuevo pacto de monarquía pseudo-federalizada. El bipartidismo sólo sirve a la reacción e involución más descarada, la corona no se sostiene cómo el pilar de la democracia ni pasada, ni actual ni futura.
El sustrato republicanista español necesita reinventarse con nuevas y vigorosas alianzas con los federalismos, soberanismos e independentismos periféricos, es decir de las diferentes realidades, pueblos y naciones que componen la actual pluralidad dentro del Estado español.
España, Catalunya, Euskal Herria y Galiza, sin prejuzgar otras posibilidades, han de innovar en sus expectativas, perspectivas y posibilidades políticas. Las experiencias históricas son ilustrativas. Hoy en día, y en el futuro próximo, un proceso democrático republicano en el Reino de España tiene que tomar nota y energía del vigor mostrado por la masiva ciudadanía de Catalunya por la realización de su Consulta, con la reivindicación popular del "Somos una Nación, Nosotros decidimos, Libertad, Nuevo Estado de Europa, Hacia la Independencia". La Vía catalana de 2013 y la preparación de la "V" ("Voluntad, Votar, Victoria") de 2014 son una concreción de la posibilidad cierta de ruptura de la Constitución de 1978.
El municipalismo se cubrió de gloria, fiesta y libertad hace ochenta y tres años, al proclamar la República el 14 de abril de 1931. En Éibar se adelantaron un día; la marea republicana siguió su curso, mientras el rey Borbón abdicaba y se fugaba.
Republicanos y monárquicos conversos a toda prisa se pusieron delante de la irrupción de la revolución democrática en la que la clase trabajadora era actora fundamental. El 12 de abril las fuerzas republicanas habían ganado las elecciones municipales. El pueblo se lanzó a la calle y los generales militaristas no pudieron ante la explosión popular.
Francesc Macià proclamó unilateralmente "la República catalana a la espera que los otros pueblos de España se constituyan como Repúblicas, para formar la Confederación Ibérica". En otro discurso proclamaba: "la República catalana como Estado integrante de la Federación ibérica". Macià asume provisionalmente las funciones de Presidente del Gobierno de Cataluña, según los acuerdos del pacto de San Sebastián (17 de agosto de 1930). Tres días después se termina esta experiencia por la negativa del gobierno provisional de la II República española. El 17 de abril las fuerzas españolas y catalanas pactan una Generalitat de Catalunya y un futuro Estatut en el que habría el Derecho de Autodeterminación.
República, Repúblicas! Federación “ibérica” o confederación. Para que haya una 3ª República necesitamos ruptura con la Constitución, movimiento masivo ciudadanía y… alianzas con el proceso de ritmo más avanzado en Cataluña y el que le puede seguir vasco.
El No del Congreso a la realización de una Consulta acordada en Cataluña es la afirmación de la continuidad constitucional sin voluntad política de reforma para incluir el derecho a la autodeterminación. Un republicanismo federalista unionista de obligada unión estatal, basado en la perspectiva de reforma de la Constitución, aparece más improbable e incierto que una ruptura desde el choque de soberanías entre Catalunya i España. No hay suficientes fuerzas vivas movilizadas para el republicanismo unionista. Para impulsar movimiento republicano y ruptura constitucional se necesita la alianza con todos los federalismos nacionales y las voluntades ciudadanas de independencia. El símbolo de la independencia representa cada vez más, a cada negativa estatal constitucional, la posibilidad de ruptura y de rehacer una relaciones republicanas en igualdad entre los pueblos, según la libre decisión de cada uno de ellos..
Para una 3ª República española la perspectiva actual muestra que será más asequible con una República catalana, con mayor relación -federal, confederal- o ninguna, según las alianzas que se establezcan en esta lucha.

11/4/14

Nace La Izquierda, L'Esquerra, A Esquerda Plural


El nacimiento de La Izquierda, L'Esquerra, A Esquerda Plural, Ezker Anitza, es una buena expectativa.
Se trata de una coalición entre doce organizaciones políticas que han logrado ponerse de acuerdo en unos ejes sociales y políticos contra la Troika para participar en las elecciones de la Unión Europea (UE).
Estamos en una experiencia de alianzas políticas y sindicales, así como entre federalistas, soberanistas e independentistas, al menos por lo que respecta a Galicia con Anova-Irmandade. No se ha intentado hacerlo con EH Bildu, a pesar de la disposición al diálogo de la coalición vasca, pero es positivo iniciar este camino.
La primera en proponer este tipo de alianza fue EUiA en su 6ª Asamblea Nacional. Sin embargo los pioneros en concretarlo fueron las organizaciones gallegas en las elecciones autonómicas. Ante el éxito de acogida social y electoral ahora es la fórmula adoptada en la lista europea desde el espacio gallego. Nos queda todavía una parte significativa de la izquierda transformadora con la que compartir coalición y lista electoral; necesitamos ser más permeables con el importante sustrato de socialismo crítico, desencantado y frustrado con la adaptación institucional y con las políticas económicas de las imposiciones de la UE-Merkel-BE.
EUiA ha impulsado la coalición La Izquierda Plural, incluso a pesar de roces poco instructivos, al sostener una perspectiva de proceso constituyente europeo desde la orientación política y compromiso con la Consulta y la República catalana, con un Proyecto constituyente para Cataluña y con la alianza mencionada.
La sana confrontación de ideas entre las dos candidaturas -Alternativa Constituyente por Europa y Confluencia para Europa- en las primarias de EUiA que hemos realizado ha permitido una luz de clarificación política.
Dentro de un programa general colectivo para Europa y de denuncia frontal con la UE, es mucho más ajustado al fenómeno de la Marcha de la Dignidad 22 M o el proceso catalán de consulta y soberanía, la clave de ruptura democrática y proceso constituyente europeo. La Europa que queremos es con políticas y derechos y servicios sociales que sirvan de norma y de media europea, a la vez que de ruptura clara con Estados como el del Reino de España y de la Constitución de 1978, incluido el bipartidismo entre el PP y el PSOE.
L'Esquerra Plural (La Izquierda Plural) tiene mucho que decir y hacer en Cataluña con EUiA e ICV.
Del Boletín electrónico de EUiA.

El Congreso, el PP y el PSOE, niegan la posibilidad de consulta para Cataluña


El presidente Rajoy ocupado*.
El autismo constitucional, gubernamental y partidista del Reino de España fomenta el desencuentro entre España y Cataluña. Asimismo acorta dentro Cataluña la distancia entre el 80 % que apoya la Consulta y el 55 % que además se declara favorable a la independencia. Eso genera el efecto añadido que impulsa la convicción de la ciudadanía catalana de que si hay una perspectiva está en el escenario en torno a la independencia, desde la ruptura democrática soberanista, en detrimento de quienes aún confían  en una reforma constitucional.
El diálogo de sordos es una bola de nieve que se encamina al choque de soberanías. Legitimidad ciudadana masiva movilizada versus legalidad constitucional monárquica. La negativa a la Consulta actúa como una nueva "Crónica de una muerte anunciada".
Al "¡Adiós, España!" de la Oda a España de Joan Maragall, se añade ahora un "¡Adiós, Cataluña!", al negar su condición y existencia de soberanía nacional.
La Carta de La Aurora expone la situación y perspectivas: Niegan la Consulta. Resume el debate en el Congreso sobre la propuesta del Parlamento de Cataluña de cesión temporal de la facultad de realizar un referéndum consultivo. Se mostró claramente el agotamiento del Estado de las autonomías y el Régimen de la transición.
* El presidente Rajoy ocupado hablando por el móvil mientras interviene Joan Coscubiela por el Grupo de la Izquierda Plural.