7/6/13

Abucheos intensos al Príncipe heredero fuera y dentro del Liceo.



Poco amor recibió Felipe en Barcelona. El elixir se agrió para los príncipes de Asturias. "L'Elisir d'amore" de Gaetano Donizetti se convirtió en una denuncia de la corona. No hay perspectiva de blanqueo real con el heredero.
El heredero de la corona española Felipe de Borbón y Dña Leticia, tuvieron que soportar un sonoro abucheo al efectuar su entrada, a última hora de la tarde del pasado jueves, al palco del Gran Teatro del Liceo de Barcelona. Algunos de los asistentes no dudaron en gritar a los Príncipes “foteu el camp”, expresión catalana que significar !Fuera! marcharos de aquí.
No hay glamour para la Corona en la Barcelona de Catalunya. Ni en el Liceo el silencio y la educación musical pueden evitar que rezume el desagrado al monarca y a la monarquía.
http://youtu.be/Uau7z8Kk0iM

6/6/13

Només juntes podrem


Confluir les marees de mobilització social, sindical, i les diverses organitzacions polítiques, és el nou paradigma i la clau per encetar el construir nova hegemonia social i d'alternativa al desastre econòmic de la política de retallades del govern autonòmic de CiU, del govern estatal del PP, del seguidisme estèril del PSOE, i de les totpoderoses normes del capital financer via Unió Europea i govern alemany.
Des de la CONFAVC i la FAVB proposen una trobada de confluència que omple una necessitat vital dels moviments i de la mobilització.
És hora d’aplegar esforços. Benvolgudes companyes i companys: El passat 28 d’abril varem impulsar juntes - plataformes, marees, organitzacions sindicals i veïnals... – una important manifestació a Barcelona. Hi denunciàvem el caràcter antisocial dels pressupostos que, entre les exigències de Madrid i les inclinacions classistes del propi Govern, s’estaven dissenyant a la Generalitat.
Des d’aleshores, lluny d’aclarir-se, la situació no ha fet sinó empitjorar. I les protestes ciutadanes no han parat de fer-se paleses al carrer. Escarnis d’alts responsables polítics davant el rebuig de la dació en pagament, mobilitzacions de la comunitat educativa contra la LOMCE, ocupacions de rectorats, vagues i mobilitzacions sindicals en defensa dels convenis col·lectius i contra l’atur... Des dels districtes més castigats de la capital, des de Nou Barris, Ciutat Vella o Poble Nou, les protestes veïnals contra les situacions de pobresa les polítiques afavoridores de l’especulació, han arribat dia rere dia a la Plaça de Sant Jaume. Dissabte passat, milers de persones varen denunciar, fent costat als pobles de Portugal, de Grècia, d’arreu de l’Estat espanyol, els estralls causats per les imposicions de la troika...
A través d’aquest ampli ventall de resistències, tot un seguit de realitats s’imposen a nosaltres. La primera és que, emprant el deute com una piconadora, les grans corporacions industrials i financeres que governen Europa volen precipitar les nostres societats cap a un autèntic canvi de model, en una involució que, si triomfés, instal·laria duradorament profundes desigualtats i escombraria drets socials i llibertats civils. La segona evidència, cada cop més compartida, és que no podrem fer front a una escomesa neoliberal d’aquesta envergadura des de la fragmentació de les nostres lluites. En les properes setmanes poden concretar-se les noves exigències de Brussel·les en matèria de pensions o de nous gravàmens sobre les classes populars. Però, sobretot, haurà de concloure el sainet dels pressupostos autonòmics, en què l’única qüestió en debat al voltant del marge de dèficit sembla ser l’abast de les retallades que hauríem de patir.
Des de la CONFAVC i la FAVB, després de parlar-ne amb les entitats de la Plataforma Prou Retallades i amb altres forces i activistes socials, hem pensat que seria el moment de tornar-nos a reunir per avaluar les coses, proposar alternatives a la ciutadania, decidir noves mobilitzacions que comencin a revertir l’actual correlació de forces i ens permetin albirar un altre horitzó. Alhora llunyana i familiar, la “primavera turca” ens recorda un cop més que la història la fan els pobles. A nosaltres correspon fer el necessari perquè el nostre faci sentir la seva veu.
Així, doncs, ens adrecem a les diverses plataformes, moviments, sindicats, col·lectius i entitats veïnals de tot Catalunya per proposar-vos la realització d’una trobada oberta el proper dissabte, 8 de juny, a les 11 h., al Centre Cívic de Fort Pienc, a Barcelona. (Plaça Fort Pienc, 1. M. Arc de Triomf). La consigna ja s’ha fet popular en les nostres manifestacions: “Juntes podem”. Ara, ens cal prendre plenament consciència que només juntes podrem.
Rebeu una abraçada ben forta. Comptem amb vosaltres.
Jordi Giró, President de la CONFAVC. Lluís Rabell, President de la FAVB. 4/06/2013

5/6/13

IU primera fuerza estatal en defender que Cataluña pueda decidir su futuro con un referéndum


La Declaración de IU, ICV, EUiA sobre el derecho a decidir y el modelo de Estado ha causado una gran impacto político. Es lógico y justo.
Es un gran paso en la convivencia entre los pueblos, entre sus izquierdas y, en especial, en la solidaridad política de la clase trabajadora de los diferentes pueblos y naciones que forman parte del Estado español, del Reino de España, o de España, a secas. Todas esas denominaciones usa la Constitución española de 1978.
El contenido de la declaración del 29 de mayo de 2013 señala que se basa en "el principio del derecho a la autodeterminación de los pueblos", con el compromiso en "Apoyar el ejercicio del derecho a decidir del pueblo de Cataluña y de los otros pueblos del Estado que manifiesten su voluntad de ejercer este derecho".
IU, junto a ICV y EUiA, explican que se trata de la "construcción de una mayoría política y social favorable al ejercicio del derecho a decidir; en el compromiso político de acatar los resultados y de impulsar las negociaciones necesarias para concretar la voluntad de la ciudadanía".
En su forma el acuerdo también es importante pues se realiza entre una organización de izquierda estatal -IU- y dos organizaciones de la izquierda catalana -ICV y EUiA-, estas dos coaligadas, pero procedentes de una etapa de rupturas en España y en Cataluña.
Este acuerdo se basa en la situación política de crisis económica y estatal, en la orientación de la 6ª Asamblea de EUiA de hace un año, en junio de 2012, la X Asamblea federal de IU, en diciembre de 2012, y la recién celebrada 10ª Asamblea Nacional de ICV de mayo.
Las tres organizaciones que se denominan de la izquierda transformadora, adoptan "construir una posición común sobre la crisis constitucional que vive el Estado español y el derecho a decidir". Consideran que "el sistema político caracterizado por el bipartidismo está profundamente cuestionado", y que las políticas de recortes, la reforma laboral y el bloqueo de la reforma del Estatut d'Autonomia de Catalunya, con "el proceso de recentralización impulsado por el Gobierno del PP han provocado una profunda crisis constitucional". Se vive "un proceso de involución autonómica y de recentralización", que "afecta también a los municipios" y se "vacía de contenido el poder local".
Se analiza que "la desafección hacia el Estado tiene bases objetivas y es ampliamente compartida en Cataluña", donde las grandes manifestaciones de 2010 y 2012, junto a las elecciones "ponen de manifiesto que la mayoría de la ciudadanía de Cataluña no acepta el actual marco estatutario y constitucional y reclaman ejercer el derecho a decidir para resolver la actual situación", sigue con "el actual Estado de las autonomías y el marco constitucional han de ser superados en un proceso que reconozca el derecho a decidir y garantice todos los derechos sociales".
Los firmantes alertan "En ningún caso puede esgrimirse la Constitución o la legalidad para oponerse a la celebración de un referéndum en Cataluña (...) las leyes pueden ser reformadas para hacer posible que la ciudadanía pueda ejercer el derecho a decidir libremente su futuro".
Estas izquierdas estatales y nacionales observan que "La celebración del referéndum no supone el final del proceso. Una vez conocida la decisión de la ciudadanía de Cataluña, deberán acordarse los cambios constitucionales necesarios para hacer posible la voluntad popular".
A la ciudadanía y su representación política le corresponde "acordar una relación entre Cataluña y el Estado sobre nuevas bases", desde "el reconocimiento constitucional del carácter plural de un Estado", "que quedó sin solución durante la Transición". En este sentido "están firmemente comprometidos en el inicio de un proceso constituyente en el conjunto del Estado y de Cataluña".
Esta, insisto, importante aportación política para un desenlace democrático en España, tiene su telón de Aquiles, su punto débil en las concesiones y conciliación con el mantenimiento de un Estado español, establecido como una Monarquía, y sustentado en un nacionalismo español hegemónico y dominante.
El eje que subyace y aflora en la declaración es la reforma constitucional, en vez de la ruptura con la Monarquía post franquista y la Constitución de 1978. Es esta Carta Magna la que consagra un Estado centralista, niega los derechos básicos de sus pueblos, y se estructura en función de los privilegios de las grandes finanzas, las clases poseedoras, el tutelaje jurídico de las Fuerzas Armadas (garantes de la unidad de España), la omnipotencia de la Administración de la Justicia, la estatal y los privilegios de la Iglesia católica.
Las tres organizaciones se autolimitan en la perspectiva política al defender "avanzar hacia un modelo de Estado federal", como si no hubieran otras posibilidades tan democráticas como ésta, como puede ser una Federación o Confederación de Estados, Repúblicas, que es precisamente lo que ha de decidir la ciudadanía desde cada población-nación.
El derecho a la autodeterminación tiene su esencia democrática y revolucionaria en la libertad de separación del pueblo y nación que lo ejerza y según decida. Es el derecho de Cataluña a decir SI a la Independencia y a estructurarse como un "nuevo Estado de Europa". Unas fuerzas de la izquierda transformadora, que incluyen las concepciones federalistas republicanas y también las revolucionarias sociales, han de ser coherentes en la defensa radical de lo que decida el pueblo y la ciudadanía de Cataluña, sin temores filisteos a la ruptura del Estado de la Monarquía y de los banqueros. El combatir la gran propiedad y finanzas catalanas no tiene porqué encorsetar a la izquierda a defender la unidad y fuerza del Estado de la gran propiedad y finanzas españolas.
El futuro se limita de manera incoherente al establecer "la necesidad de propiciar el diálogo entre las fuerzas políticas del Estado y las fuerzas políticas catalanas para garantizar una salida democrática y pactada a la crisis del modelo territorial del Estado". Claro que hay que negociar, dialogar y pactar, pero desde una ruptura política y jurídica para que pueda haber la soberanía en igualdad suficiente para que los acuerdos sean firmes y reales entre las partes, sin que haya una prolongación de la situación actual de dominio y dependencia que es lo que provoca la crisis.
¿Y si una parte no quiere dialogar, garantizar, ni pactar? Resulta ni más ni menos que esa es, hasta el momento, la parte del gobierno y del Estado. ¿Y si el Estado no quiere negociar la celebración de un referéndum en Cataluña como es el caso? ¿Qué hay que hacer entonces desde la izquierda?
Nos hemos de plantear hasta que punto sirve la experiencia de la II República que incumplió el Pacto republicanista de San Sebastián y negó después la proclamación de la República Catalana. Sirve que la dictadura franquista negara la realidad específica nacional de Cataluña, e incluso prohibiera el uso de la lengua catalana. O que la Monarquía constitucional estructurara un Estado de las Autonomías, de la mano de CiU, y que el sentimiento popular impulse con fuerza masiva la Independencia y el Estado nuevo.
Cuando se indica que "el ejercicio del derecho a decidir debe basarse en la voluntad de negociación con el Estado utilizando los mecanismos legales existentes o acordando su reforma", ¿qué se dice y qué se va a hacer cuándo es obvio que no hay tal voluntad de negociación ni de reforma por parte del Estado?
La concepción de reforma es una pura ilusión a la que es posible agarrarse ni como clavo ardiente. Es como si se borrara toda memoria histórica, pues se habla "de dar una oportunidad al diálogo para un nuevo pacto, con una profunda reforma de la Constitución en un sentido republicano, federal, plurinacional, y solidario que incorpore el derecho a decidir de los pueblos que componen el Estado. ¿Cuántas decenas de años hay que aguantar para dar esa oportunidad? ¿Porqué el PSC, desde L'Hospitalet de Llobregat, empieza una campaña por el NO a la Independencia, y a la Consulta libre, con un pacto municipal entre el PSC, PP y PxC (plataforma racista de extrema derecha)?.
Hay que ver que precisamente para que pueda haber otra Constitución, sea con reforma o con ruptura, se necesita la alianza firme entre la clase trabajadora y con los pueblos que componen España, es decir los que quieren seguir siendo España, y los que quieran ser Cataluña, País Vasco o Galicia.
Otra incoherencia es mezclar "el siglo de las soberanías compartidas... en el marco del Estado y de Europa". A no ser que se considere compartir soberanía estar supeditados a las imposiciones de la clase o del Estado más poderoso. Para que haya soberanía compartida democrática tiene que ser un acuerdo entre soberanías libres, libremente decidido por las partes en cuestión. Por lo tanto tiene que existir un punto de ruptura que empodere y consiga la soberanía inicial, en su aspecto político y jurídico.
El documento del acuerdo finaliza con "Trabajar conjuntamente de manera coordinada por un modelo de Estado federal, plurinacional, social y republicano, que incorpore el derecho a decidir".
Estaría muy bien si fuera el año 1977, cuando se cocía la actual Constitución de 1978. Mucho ha llovido desde entonces. Resulta que en Cataluña (para no citar a Euskadi que genera pulsiones indescriptibles), las mayores, masivas y multitudinarias manifestaciones  de 2010 y 2012 indican otra posibilidad de modelo estatal: "Somos una nación y Nosotros decidimos", "Libertad, Independencia, Nuevo Estado de Europa".
Francesc Matas Salla
Aliarse con esta marea democrática nacional popular hace conveniente y necesario complementar la propuesta de Estado federal, con las de Federación de Estados y Repúblicas, o confederación.

4/6/13

El NO a la independència

El NO a la independència s'enceta a L'Hospitalet de Llobregat per part del PSC de la segona ciutat de Catalunya. La campanya te el vist-i-plau del primer secretari  del PSC, Pere Navarro.
El PSC de L'Hospitalet de Ll no sé si també es planteja omplir a gom el Passeig de Gràcia de Barcelona, com es va esdevenir amb la mobilització de l'11 de setembre convocada per l'Assemblea nacional Catalana (Llibertat, Independència, Nou estat d'Europa).
El què si podem saber és que l'alcaldessa del PSC, Núria Martín, ha aixecat la bandera d'aquest NO, de la ma d'una moció municipal del PP i també amb els vots de l'extrema dreta de la Plataforma x Catalunya. La coalició ICV- EUiA i CiU varen votar en contra d'aquesta moció pel NO. El cas és que el PSC governa a L'Hospitalet de Ll amb la coalició ICV-EUiA. Alfonso Salmerón (EUiA), portaveu del grup municipal ICV-EUiA, considera que la postura democràtica és a través de la Consulta i que sigui la ciutadania qui decideixi amb el seu vot.  
L'argumentació de Núria Martín, avalada després per Pere Navarro, és que el PSC defensa una Consulta en tot cas acordada i legal dins una reforma de la Constitució espanyola de 1978 en sentit federal.
Ara bé, la moció del PSC, PP i PxC de L'Hospitalet de Llobregat pel NO, és alhora una decisió contra la realització de la Consulta al municipi. La moció encarrega a l'ajuntament a no facilitar recursos ni a cedir espais per a la consulta o referèndum sobre la independència, ni a participar-hi si no té el permís de l'estat espanyol.
El federalisme del PSC se situa només en clau de permís estatal per a la Consulta o de reforma constitucional, però en cap cas en la insubmissió o desobediència, si aquesta reforma no és possible. Què necessita el PSC per assimilar que el govern i l'estat, menys encara amb el PP, no estan gens disposats a cap reforma constitucional que incorpori el dret a l'autodeterminació (a decidir)?
Si més no ho acaben de sentir una vegada més, ahir a Girona. El príncep Felipe de Borbó amb l'esment "la seguretat jurídica naixia "d'una voluntat d'estabilitat i respecte a les regles del joc", i que la defensa d'aquest concepte permetia d'avançar no tan sols socialment, sinó també políticament i econòmicament". O el ministre de Justícia espanyol, Alberto Ruiz Gallardón, que concedeix que es pot debatre el contingut de la constitució, però "no violentar-la ni canviar-la unilateralment", tot responent al batlle de Girona de CiU, qui defensà el dret de Catalunya a la Consulta per decidir el seu futur.
La fractura ciutadana, popular i treballadora, fa un pas més amb la Moció del NO de L'Hospitalet de PSC, PP i PxC. La nació espanyola amb l'estat i la nació catalana ha de poder expressar amb la Consulta quines institucions i relacions volen entre elles. Qui violenta unilateralment és qui nega l'exercici democràtic de la Consulta, en nom d'unes regles de joc de la Constitució de 1978.
Qui raona que la fractura rau en el SI a la independència, hauria d'incloure a la reflexió com és que des de l'experiència d'una Monarquia constitucional, diferent de la dictadura de Franco, s'obre pas la reivindicació nacional de la llibertat de Catalunya.
Per què no es pregunta sobre el futur de Catalunya, el Si, el NO, o el que convingui, a la població i ciutadania de Catalunya?
El punt de ruptura d'una legitimitat i legalitat obsoletes està en organitzar la Consulta i que esdevingui vinculant.

3/6/13

Vasili Grossman y la literatura antiestalinista en la URSS


La Fundació Andreu Nin ha organizado una serie de debates sobre la literatura antiestalinista en la Biblioteca Andreu Nin, en las Ramblas de Barcelona. Uno de ellos (23 mayo 2013) ha girado en torno al libro Vida y destino. sinpermiso. 02 de Junio de 2013. Por Miguel Salas.
Celebremos también que gracias a algunas novelas hemos podido conocer, o mejor dicho, nos han ayudado a comprender la compleja realidad de la Rusia tras la Revolución de Octubre. Se ha comparado Vida y destino a la novela de León Tolstoi Guerra y Paz.
Hay que leer Vida y destino para hacerse una idea de los complejos problemas de la sociedad soviética en torno a la batalla de Stalingrado, tema central de la novela.
Vasili Grossman fue un escritor y periodista de mucho éxito en la Rusia de la época de Stalin. Tenía millones de lectores. Pravda publicaba sus informaciones sobre la batalla de Stalingrado, posteriormente acompañó al Ejército Rojo en la liberación de Ukrania de los nazis, entró en Berlín con la avanzadilla del ejército y fue uno de los primeros periodistas que informó al mundo sobre los campos de concentración, en concreto sobre Treblinka. En esa época, nada hacía presagiar que Grossman pudiera escribir esta novela, romper con el régimen estalinista y acabar arrinconado en la vida cultural de la época.
Escribe Grossman: “La verdad es una. No hay dos verdades. Es duro vivir sin verdad, o con migajas de verdad, con una verdad recortada y encogida. Una verdad parcial no es una verdad. En esta noche tranquila, digamos toda la verdad, sin restricciones”.
Escribe Grossman: “¿Era aquello el socialismo? Los campos de Kolimá, el canibalismo durante la colectivización, la muerte de millones de personas”
Ya hemos señalado que es una excelente novela, que en torno a la batalla de Stalingrado reconstruye la vida soviética y la reflexión sobre diferentes aspectos de lo que fue el estalinismo: la vida miserable que nada tiene que ver con el socialismo; los mecanismos psicológicos para imponer la arbitrariedad como forma de poder; el antisemitismo y el odio hacia otras nacionalidades; el debate sobre si había o no paralelismo entre nazismo y estalinismo, la falta de libertades, etc. “Sabéis que es la libertad de prensa –escribe Grossman- Una hermosa mañana después e la guerra, abrís vuestro periódico y, en lugar de hallar en él un editorial triunfante, una carta de los trabajadores al gran Stalin…¡Adivinad qué! ¡Informaciones! ¿Os imagináis? ¡Un periódico que da informaciones!”
Pero hay una dificultad objetiva, real, para salir de esa confusión, que quizás en el movimiento trotsquista hemos subvalorado. El estalinismo logró reprimir y aislar a la vanguardia, a la Oposición de Izquierdas y a la mayoría de la intelectualidad soviética. Ese aislamiento fue una dificultad para lograr continuar y renovar las tradiciones revolucionarias, y en el marco del atraso del país y de su casi nula relación con el resto del movimiento obrero internacional hizo prácticamente imposible generar un relato y una alternativa al estalinismo. Los que criticamos la teoría del socialismo en un solo país tendríamos también que tener en consideración que en el marco de un solo país era difícil que surgiera una alternativa.
Uno de los momentos más brillantes de la novela, en su sentido político, es cuando presenta al lector la victoria sobre el ejército alemán. Leemos: “Stalingrado, la ofensiva de Stalingrado, contribuyeron a crear una nueva conciencia de sí en el ejército y la población…La historia de Rusia se convertía en la historia de la gloria rusa, en lugar de ser la historia de los sufrimientos y de las humillaciones de obreros y campesinos rusos. Lo nacional cambiaba de naturaleza; no pertenecía ya al terreno de la forma, sino al del contenido, se había convertido en un nuevo fundamento de la comprensión del mundo… Así, la lógica de los acontecimientos hizo que, en el momento en que la guerra popular alcanzaba su punto culminante durante la defensa de Stalingrado, esta guerra permitiera a Stalin proclamar abiertamente la ideología del nacionalismo estatal” Esa es una de las características fundamentales del estalinismo, el nacionalismo de la gran Rusia, y por lo tanto la defensa de sus intereses nacionales por encima de la clase trabajadora, tanto la rusa como la del resto del mundo. Esa es la base de las políticas traidoras a la revolución que el estalinismo exportó por todo el mundo.
Para acabar, sólo una pequeña reflexión sobre Trotsky y el trotsquismo en la literatura soviética. La Oposición de Izquierda fue reprimida, aislada y derrotada, pero su lucha estuvo en el centro de los debates y, de una manera u otra, ha estado presente en la vida intelectual, política y artística. También en Vida y destino a través de diversos personajes, pero es significativo el momento en el que presenta a Stalin saboreando la victoria en Stalingrado y escribe: “De repente, recordó los ojos penetrantes de Trotsky, su despiadada inteligencia, el pliegue despreciativo de los párpados, y lamentó, por primera vez, que Trotsky hubiera muerto; él habría oído hablar de este día.” Fue valiente Grossman al escribir esto en la URSS y en 1960. Hasta en el momento de mayor prestigio de Stalin, estuvo presente la sombra de Trotsky, en realidad de los que no se rindieron y siguieron defendiendo el socialismo.
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