24/10/11

La llave es la fuerza de la ciudadanía en masa por la libertad


La manifestación de Bilbao abre el auténtico escenario de perspectiva de paz y libertad. ETA finaliza. Viva la fuerza de la ciudadanía en masa por la libertad.
La derecha y los medios en el Estado y el PSOE gubernamental español, claman por el fracaso de las armas de una ETA derrotada, y se otorgan el éxito unilateral de la victoria. Una vez más no parece tengan en cuenta a la población vasca, ni las causas con los problemas políticos irresueltos que han alimentado durante medio siglo esta situación, ni las necesidades políticas de consolidar esta decisión de ETA, ni de propiciar la perspectiva de paz y normalización, con medidas políticas democráticas ineludibles como la libertad de Otegi, la legalización de Sortu -verdadero artífice junto a la población vasca de esa decisión de ETA-, y la inevitable derogación de la Ley Parot para que los presos vascos tengan los mismos derechos que los demás presos y además su calidad de políticos.
El coche bomba ha dado el paso superado por la presión popular de la ciudadanía en masa por la libertad.
Cierto que ETA no ha podido vencer a las FFAA del Estado, obvio que no ha conseguido la independencia de Euskal Herria. Meridiano que ETA se ha debilitado por los golpes de la represión. Pero engaña quienes desde los poderosos medios del Estado, militares represivos, políticos, judiciales, para-policiales a-legales e ilegales bien denunciados por Amnistía Internacional, propagan que han vencido a ETA. La realidad es que el Estado ha conseguido acorralar, pero tampoco ha podido ni vencer ni derrotar a ETA, ni erradicar la voluntad de pueblo ni de libertad vasca.
Ha tenido que ser la maduración ciudadanía colectiva vasca, años de sufrimiento y terror, para vislumbrar un camino más efectivo, la lucha política masiva ciudadana popular.
Esta maduración política se ha expresado de mil maneras, en los presos, en las dirigencias de ETA, en los distintos procesos de la izquierda abertzale, en las rupturas y en las agrupaciones. El vehículo de esa transformación de toda una población ha cristalizado en el fenómeno de la coalición Bildu, y ahora para las elecciones estatales con Amaiur. Y ETA ha podido dar ese paso así porque forma parte intrínseca del concentrado de ese pueblo.
La izquierda abertzale, ilegalizada, represaliada, torturada, exiliada, encarcelada, y a cara descubierta, se ha convertido en el vehículo, en la expresión de una voluntad popular generalizada mayoritaria. Y lo ha sido junto a componentes reales de los distintos sectores sociales de la izquierda, arrastrando a una masa imponente ciudadana. Ni Sortu, ni Bildu, ni Amaiur son ETA, tampoco EA, Aralar, Alternativa y Erabaki, incluso independientemente de las personas individuales.
La voluntad profunda de la ciudadanía, la evolución autodeterminacionista de la izquierda abertzale con la confluencia en Bildu i Amaiur, el Acuerdo de Gernika y la Conferencia internacional de Paz, son jalones todos necesarios para el desenlace tan deseado de pasar a la lucha política por la libertad de Eukal Herria, su derecho a la autodeterminación, y ante las nuevas responsabilidades la incorporación de la lucha social contra la crisis y por tanto frente a la gran propiedad vasca.   
En las entrevistas y encuentros que he realizado con la izquierda abertzale y Bildu en agosto en Pamplona y en septiembre Gipuzkoa, en los acuerdos de confluencia, rezumaba esa explosión vital de una población que pugnaba por una nueva etapa política y también social. Como la vida es muy compleja no siempre la necesidad, la verdad, y la razón colectiva llegan a prosperar y ganan, pero esa vez sí. Al menos las elecciones municipales dieron un vuelco, la decisión de ETA sanciona la razón política y el derecho a que sea la ciudadanía quien decida y no otras partes por ella, y ahora la movilización ciudadana preludia otro asalto en las elecciones generales. Amaiur sale a la campaña con el maillot amarillo en este Tour tan largo y penoso.
Txelui Moreno era claro en una entrevista "Desde el PP hasta la izquierda abertzale hemos de trazar la hoja de ruta". En la manifestación de Bilbao dirigentes destacados planteaban "Para ello, reivindicamos la necesidad del diálogo político porque las bases de la futura convivencia democrática sólo pueden construirse desde el acuerdo entre todas las culturas políticas de Euskal Herria". Han recordado los principios del Acuerdo de Gernika, para señalar que no se puede perder "esta oportunidad histórica", y junto a "las consecuencias del conflicto", han abogado por dar respuesta a sus "causas", han seguido que es "la ciudadanía vasca" la "llave del nuevo escenario" por encima de los Estados español y francés, por encima de los partidos políticos. Han resaltado que es "la propia sociedad vasca" la única dueña del "futuro de este pueblo". "Y vamos a decidir sobre nuestro futuro, en paz y en democracia vamos a decidir".
La llave ciudadana movilizada por la libertad y por la defensa social es la victoria. La manifestación de Bilbao es una muestra de poder nuevo, de victoria actual, y de promesa de libertad futura.

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