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29/6/13

Rebeldía, fusión y organización en el 20 Congreso POR


El fenómeno de la juventud indignada en las plazas quinzemayistas nos ha ofrecido la oportunidad de aprender de un movimiento actual que sucedía ante nuestros ojos. Esto nos ha ayudado a dar unas vueltas en el caleidoscopio para adoptar una metodología, en la preparación del Congreso, más acorde con el proceso de politización iniciado desde la indignación y la rebeldía juvenil. Transparencia, representación fundamentada en la participación, elaboración de las premisas políticas y proceso dialógico de consenso. Funcionamiento
presencial y virtual. En este 20 Congreso el POR adapta su acción cotidiana y estrategia revolucionaria para establecer un vínculo idóneo entre las personas activistas de la indignación y la conciencia de la revolución. Una muestra de este proceso es, en la elaboración de la posición política, la igualdad de condiciones entre la afiliación del POR y la gente activista comprometida en las actividades a ras de suelo. Otra señal es la propuesta, después de 39 años, de cambiar el nombre de nuestra organización política.
 
El POR  
El Partido Obrero Revolucionario de España nació con el objetivo de convertir la caída del franquismo en la revolución proletaria. El PORE (antecesor del POR) consideró en su fundación, el 15 de agosto de 1974, que contribuiría al desarrollo revolucionario internacional en el seno de la Liga Internacional de Reconstrucción de la Cuarta Internacional (LIRCI).
En el año 1970 se había iniciado la revista La Aurora para construir la vanguardia obrera y revolucionaria en el Estado español. Proseguimos con La Aurora, en formato web, en un proceso de adaptación a las necesidades de las redes sociales y de la lucha política general.
Con La Aurora, y ya como POR, hemos confluido activistas, dirigentes y tendencias del mismo tronco ideológico, entre las que compartíamos la importancia de la naturaleza internacional de una organización marxista y revolucionaria, pero de procedencias y tradiciones organizadas diferenciadas. Esta comprensión más profunda nos ha llevado a dar todo el valor a la experiencia revolucionaria que realizó el POUM. La herencia de esa tradición y cultura política de partido genuino se proyecta de forma viva en la conciencia trabajadora actual. Este legado surgido del POUM es sumamente útil para la formación de las personas activistas jóvenes en un compromiso, coherencia y credibilidad en una táctica unitaria y una  estrategia revolucionaria.
La posibilidad de revolución se frustró en una bastarda transición a la monarquía parlamentaria, amañada e impuesta desde el capital financiero español y europeo, incluidas las clases dominantes burguesa en Cataluña y Euskadi, con la conciliación y participación del PSOE y el PCE-PSUC. La Constitución española es la expresión magna en España del proceso de la globalización internacional, acompañado del derrotismo de una izquierda que cambió las proclamas republicanas y revolucionarias por un estatus en el centralista orden bipartidista español, matizado por la estructuración regional autonómica. El PSOE salió beneficiado y el PCE quedó relegado pero sin romper la baraja.

En la actualidad
En el veinteavo congreso el objetivo o Misión de nuestra tendencia ideológica y política es la acumulación de fuerzas, enraizadas en la clase trabajadora, para construir una dirección política marxista en el Estado español, con una estrategia revolucionaria y una orientación táctica unitaria, con implicación en organización internacional. Esta tarea no la consideramos como un desarrollo lineal del POR, sino que nuestra tendencia necesita realizarla contribuyendo con otras organizaciones y corrientes revolucionarias que se fundamentan en las mismas bases y principios ideológicos. Eso a escala estatal e internacional. Para ser coherentes con esta orientación hemos de transformar el mismo POR. Lo vamos a adecuar a la nueva función. 
En el 2001 y el 2003 adoptamos la táctica de alianza entre revolucionarios y reformistas para proceder a contribuir a resolver la tremenda crisis que debilita a la población trabajadora, al sindicalismo y a los partidos de base o vocación trabajadora. Justo es decir que la revolución no estaba en la conciencia ni en las perspectivas de la población, ni de los partidos políticos con cierta ascendencia sindical o ciudadana.
La crisis lo está trastocando todo. Las condiciones de vida y de trabajo retroceden décadas. Los derechos y las libertades democráticas establecidas, a pesar de sus patentes limitaciones, están siendo recortados. Los ritmos de la lucha de clases acusan esta nueva situación. El bipartidismo se erosiona acelerado. Se vive crisis económica, también se respira crisis política. La Constitución ha envejecido y la mayoría de la población no se siente representada. Las Autonomías se bloquean y se las re-centraliza. Un movimiento de amplio calado se desarrolla en el País Vasco y en Cataluña. En la Autonomía catalana está planteada la realización de una Consulta, según el derecho a la autodeterminación, presionada por la reivindicación masiva de Independencia y Nuevo Estado de Europa. En Cataluña es donde puede haber una ruptura constitucional y del Estado, en el caso de proseguir el movimiento para que la ciudadanía decida y, según el veredicto popular, se pretenda ejecutarlo. Los Municipios están siendo objeto de un ataque a fondo por parte del Estado. A miles de Ayuntamientos se les pretende condenar a desaparecer, y a los medios y grandes a estar amordazados con la liquidación de sus servicios y hacienda. En Europa los Sindicatos empiezan a hacer movilizaciones conjuntas. Syriza propugna estrechar los vínculos de las organizaciones en el sur de Europa, con los ojos puestos en el conjunto europeo.
Esta crisis necesita una formulación política al nivel económico y social, y en la versión autonómica estatal. Necesitamos consolidar con nitidez lo que nos planteamos hace dos años en nuestro anterior 19 Congreso.
El movimiento del 15 M y las magníficas Mareas movilizadoras, junto a la presión y movilización sindicalista con varias huelgas generales, permiten establecer la necesidad de una alianza o frente amplio de las izquierdas trabajadoras, transformadoras y revolucionarías, con las Mareas, el sindicalismo y multitud de organismos o plataformas locales.
Esta alianza tendría que extenderse también entre las fuerzas federalistas españolas y de las autonomías, con las soberanistas e independentistas de Cataluña, País Vasco, Navarra y Galicia. En el Estado y en cada pueblo y nación existe la necesidad política de esa alianza para superar la división de la población trabajadora por su pertenencia a una u otra nación.
La perspectiva de derechos europeos, con procesos constituyentes nacionales, estatales y supra-estatales europeo, es la óptica adecuada para la orientación política.
Son esas bases políticas y necesidad de alianzas que muestran que el POR ha cubierto una amplia etapa y necesita abrir otra adecuada a los retos actuales y novedosos.
Ahora se trata de que nuestra tendencia y organización política contribuya a convertir la indignación, la resistencia y la rebelión frente a la crisis en acumulación de fuerzas que forje alternativa política unitaria, para abrir una perspectiva social en derechos y servicios, con procesos constituyentes de libertades democráticas, en las naciones, en el Estado y en Europa.

Qué se plantea y representa este Congreso
Un Congreso de un partido político es un hecho práctico que podemos resumir en tres objetivos: a) definir una línea política, más genérica o más concreta, sobre muchas cosas o unas pocas solas, con sus alianzas, principios y programa, b) establecer como prosigue el funcionamiento, y c) elegir la dirección de la organización.
Un Congreso no es ninguna revelación divina, donde se vaya a clarificar lo que no es posible en este mundo o a hacer lo que no se tenga las fuerzas, sea por las condiciones objetivas generales existentes o las subjetivas propias de la organización.
En un Congreso de gente trabajadora, jóvenes, mujeres, cada persona es útil con sus percepciones, sus experiencias y conocimientos, para convertirlo en línea política del conjunto organizado de las personas implicadas.
En las sesiones de DAFO* realizadas ha aflorado la fuerza notable del POR en analizar las tendencias profundas de la lucha de clases, con capacidad de convertirlas en una línea en la orientación política, que amplifica la influencia, en contradicción con la dimensión organizada y enraizada en la clase trabajadora.
En realidad, la esencia de la tendencia que denominamos POR reside en el compromiso y la organización en torno tres elementos básicos, como son:
a) una estrategia revolucionaria ante el poder político, la propiedad de los medios de producción, financieros y del suelo, para forjar una sociedad emancipada en lo social, nacional y de la mujer, es decir sin explotación entre las personas, sin dominación entre los pueblos, sin dominio patriarcal que supedita y discrimina a las mujeres. Fraternidad e igualdad real. Un mundo y una sociedad que viva acorde con la naturaleza. Una realidad vital muy distinta y en ruptura con las experiencias de la gestión del capitalismo por parte del socialismo conocido, o de la dictadura burocratizada destructora de la revolución y de la nueva sociedad, por parte del comunismo oficial establecido desde la antigua URSS.
b) una táctica unitaria, con las correspondientes alianzas, para conseguir agrupar y movilizar a la clase trabajadora y a la mayoría de la población explotada, en la luchas y la consecución de los derechos, el trabajo, los medios de vida y las libertades políticas.
c) una ideología social, colectiva y fraterna de la clase trabajadora, de igualdad real, nutrida en las experiencias de la democracia burguesa revolucionaria y madurada con las revoluciones y derrotas obreras que han forjado unos principios y programa, en el que está inscrita la unidad trabajadora, la independencia política de la clase burguesa y de su Estado.
Desde el POR queremos compartir y aprender para que la rebeldía sea amplia y constructora. Rebeldía, fraternidad y compromiso revolucionario.

Asaltar el cielo
La gente joven que se politiza desea asaltar el cielo. Hacen bien. Esta sociedad, su sistema económico y político, no corresponde a las capacidades creativas y productivas revolucionarias que ha conseguido la humanidad con su trabajo.
Para conseguir asaltar el cielo se necesita poner en relación la táctica política unitaria, la acción mínima cotidiana, y la estrategia revolucionaria. En las plazas se acuñó el lema muy acertado de "Vamos despacio porque vamos lejos". Habría que complementarlo con dos cuestiones. Que la suma de pequeñas cosas abona el terreno para los grandes cambios, pero los cambios decisivos se realizarán cuando el poder político pase de una clase social minoritaria a la clase trabajadora mayoritaria; este traspaso de poder es el factor revolucionario; eso es lo que permite expropiar a los poseedores del capital, de los medios de producción y del suelo. La segunda cuestión reside en que hay que organizarse para conseguir cada cosa cotidiana y prepararse para las rupturas revolucionarias.
Sin estrategia revolucionaria, y sin organización política homogénea y firme, el asalto a los cielos se desvanece en consideraciones morales huecas, sin capacidad para ganar en el choque inevitable con la clase poseedora.
Para asaltar el cielo se necesita movimiento de masas amplio y profundo, revolución, y uno o varios partidos dispuestos a asumir e ir a una nueva sociedad con el poder revolucionario. También hace falta que quienes detentan el poder político estén en franca bancarrota.
El futuro revolucionario se forja en las condiciones objetivas cotidianas, con el nivel de conciencia colectiva existente, en la naturaleza de la tendencia política que se construye, pues es con la que se forman, educan y organizan las generaciones de sindicalistas, jóvenes y mujeres. 

Confluencia, fusión y renovación
En nuestro actual Congreso lo más decisivo es la confluencia y la fusión entre personas activistas no afiliadas y las afiliadas. Se trata de hacer confluir una influencia y posiciones políticas y sociales importantes. Es decir una actividad práctica concreta, en lo que denominaríamos programa mínimo (acción cotidiana, reformas, acumulación de fuerzas, alianzas, etc.), con la construcción de tendencia de estrategia revolucionaria y perspectivas de una sociedad sin clases, lo cual significa un norte u horizonte económico, social y político, que denominaríamos programa máximo.
No proponemos entrar al POR, ni disolver el POR en el movimiento. Promovemos compartir la elaboración de la definición de una política y de un tipo de organización, su estrategia revolucionaria y su táctica en las condiciones actuales existentes. No propugnamos “que vengan” o “se incorporen” al POR, sino que se participe y se diga cada opinión sobre qué y cómo se tendría que hacer. Proponemos la idea de confluir y de una fusión. Consideramos que es a partir de ese proceso participativo que se va a formar el compromiso y la conciencia revolucionaria.
Trabajamos con la convicción de que somos parte de la base social trabajadora, con una concepción revolucionaria, desde la experiencia del movimiento democrático, obrero y revolucionario; sostenemos la trayectoria de La Aurora, y la elaboración y formación a través de la FSSF.
La tarea es la de profundizar con las personas, grupos, asociaciones, organizaciones con las que compartimos la voluntad de una transformación socialista de la sociedad: cambiar el actual modo de producción y las relaciones sociales que se derivan; transformar la organización familiar y las relaciones de género establecidas; cambiar las relaciones entre los pueblos, con respeto de su identidad y estableciendo una relación entre iguales. Promovemos la emancipación social, nacional y de la mujer.
Los síntomas son que pugna por abrirse una nueva etapa. Una nueva generación de gente joven combativa y sindicalistas empieza a asumir el motor de la lucha. Es obvio que tenemos que cambiar las formas, las palabras y las propuestas de acuerdo con los intereses de esta nueva generación. A esta nueva generación les corresponde llevar el peso y la iniciativa del proyecto revolucionario. Por eso nos proponemos fundir con sus activistas, para que sigan en el proceso de construir una nueva sociedad. Queremos cambiar la manera de hacer política: la toma de decisiones, la gestión de los compromisos y las responsabilidades.

La utilidad
En las sesiones DAFO* surgió también un sano abanico de ideas centradas en asociar la necesidad de nuestra organización política en su utilidad según sus fines.
Durante los últimos cinco años hemos descubierto una nueva capacidad de nuestra tendencia, que le da valor y novedosa utilidad. A la combinación de acción unitaria con perspectiva revolucionaria, se le ha añadido el ser vehículo y fermento de diálogo multilateral entre tendencias sociales revolucionarias. Un diálogo que permite generar unos puntos de fraternidad revolucionaria y compromiso político mínimo. La experiencia del Diálogo de Baztan** del año pasado abre unas expectativas de una confluencia que contribuya a la orientación política, mucho más creativas que las relaciones bilaterales.
El excelente resultado unitario de la labor de la Fundación Andreu Nin, con el reciente homenaje a Andreu Nin en el Parlamento catalán, ha concitado la participación de los partidos de las izquierdas con representación parlamentaria, las extraparlamentarias, y las centrales sindicales. Todos han contribuido y de cada componente es mérito haber conseguido este acto político. Sin la amplia participación, y sin el contenido de cada posicionamiento político de esas organizaciones no hubiera sido realmente unitario y provechoso.
Anoto que ha habido dos factores que han permitido esa cristalización. El primero es la pequeña y frágil unidad entre la extrema izquierda que vive y representa la llamita de la Fundación Andreu Nin, en torno a la tradición y herencia del POUM. El segundo, disponer de un diputado revolucionario, David Companyon***, que se comprometió y favoreció que el homenaje pasara de ser una idea a una opción política real. La decisión de colgar un cuadro de Andreu Nin en el despacho del diputado, secretario cuarto de la Mesa del Parlament de Catalunya, condujo a la autorización del acto por parte del Parlament y a su organización por la Fundación Andreu Nin. Como bromeó David Compayon al colgar el cuadro, valoramos la utilidad de un diputado, para la memoria histórica y las lecciones revolucionarias actuales y de futuro.
Wilebaldo Solano, sentado.
El futuro revolucionario necesita de forma vital de las raíces y de las experiencias actuales y de la historia. Nuestra tendencia, junto con otras de la misma naturaleza revolucionaria, seremos más útiles al proceso de politización de las personas activistas de la indignación, sindicalistas y mareas, con la investigación, la formación e innovación, desde lo que representaron revolucionarios y revolucionarias como Andreu Nin, Joaquín Maurín y Mika Fildman de Etchebéhère con el POUM, en la lucha por la revolución española y sus comités, por la República contra el fascismo de Franco, y también con su oposición al termidor soviético estalinista.


El nombre
Nos hemos planteado el cambio de nombre para adecuar la imagen y expresión de nuestra organización política, el POR, a lo más idóneo a la confluencia y fusión que estamos realizando con otras personas activistas, para cimentar la renovación con una ampliación de las fuerzas resultantes y el proceso generacional.
Hemos reflexionado que conviene que sea un nombre comprensible y lo más abierto posible para la gente joven, que indicara movimiento y compromiso, de activistas de diferentes procedencias, reflejara una relación con los procesos de politización en curso, con la convicción de que será transitorio pero que refleje ilusión en la lucha y la revolución y perspectiva de futuro. Vemos que no son adecuados nombres rimbombantes sobre lo que somos, en lo que nos basamos o en lo que queremos ser y hacer; pues la comprensión de muchos nombres clásicos y explicativos, está teñida de prácticas políticas que lamentablemente empañan su imagen a los ojos de la población en general, y de la clase trabajadora y juventud más en particular. Desde hace dos décadas los nombres de nuevos movimientos y organizaciones son diferentes, por una parte más imprecisos y genéricos, tanto en su contenido social como ideológico, pero por otra expresan un voluntad de ruptura con políticas y partidos que olvidan rápidamente su programa, propuestas y la base social de la que proceden, para pasar a adaptarse y a conciliar con los poderes económicos y estatales dominantes.
Ciertos temores lógicos a que un cambio de nombre fuese un paso a una disolución corresponde a las "Amenazas" del método DAFO*. En este sentido hay que plantearse que un cambio de nombre ofrece unas magníficas "Oportunidades" para resaltar las "Fortalezas" que disponemos, procedentes de nuestros principios y de la óptica estratégica revolucionaria, junto a la táctica unitaria (de frente único) de una tendencia basada en la revolución y en la clase obrera, y en la práctica concreta.
Hay consenso general en cimentar la continuidad revolucionaria en la expresión de la revista y web La Aurora/L'Aurora, con los principios básicos marxistas y de clase trabajadora de nuestra Fundación.
La idea con estos criterios es adoptar un nombre resumido en una sola palabra que pueda reflejar y representar un concepto. El Congreso es quien delibera, comparte, consensua y decide.
Francesc Matas Salla     
               
Los días 5, 6 y 7 celebramos el 20º congreso del POR en Barcelona.

En la Nau Ivanow. c/ Honduras, 28-30. Barcelona. Metro Sagrera.


* DAFO, Acrónimo de Debilidades, Amenazas, Fortalezas, Oportunidades.

** Diálogo de Baztan:


*** David Compañon, diputado de la coalición ICV-EUiA, por la parte de EUiA, miembro del POR, secretario cuarto de la Mesa del Parlament de Catalunya.

22/6/13

El legado de Andreu Nin y el POUM



El Homenaje a Andreu Nin en el Parlamento de Cataluña permite hacer diferentes lecturas. Están englobadas en el hecho de que, desde el primer momento, la Fundación Andreu Nin lo concibió como un acto unitario yactual del conjunto de las izquierdas.
La actualidad, utilidad y futuro del legado del revolucionario secuestrado y asesinado, se fundamenta en tres versiones.
El espíritu de la Alianza Obrera de 1934. Es con las raíces de la insurrección minera asturiana y la UHP (Unidad Hermanos Proletarios), así como la rebelión catalana, incluida la proclamación del Estado catalán dentro de la República federal española. Fue un movimiento social y democrático, con un acuerdo entre partidos y sindicatos. La concepción de Nuevo espacio, la idea de una Syriza catalana, la orientación de una confluencia de espacios, sujetos políticos y plataformas, cada una con su fisonomía, bebe de concepciones profundas unitarias para conseguir un paso hacia la alternativa política de izquierdas que haga frente a la hegemonía de la derecha catalana y española.
Esta concepción, que Nin llamaba de frente único, representa la alianza entre las fuerzas reformistas, transformadores y revolucionarias. Mientras quincemayistas anti-partidistas, mareas, candidaturas y plataformas mil, sindicatos, y partidos, vayan cada uno por su lado, no hay alternativa política en el horizonte. Si cada bandería o no-bandera -política, apolítica, antipolítica- promueve o predica la unidad siempre a condición de que sea bajo su paraguas y colores, seguirá la disgregación, desunión y división. Incluso puede suceder que el último proyecto unitario, cívico ciudadano, donde se excluya a sindicatos y partidos, contribuya a incrementar la fragmentación de las izquierdas, a pesar de que todo el mundo la queramos superar. ¿Podemos cambiar el paradigma hacia una confluencia honesta, social y nacional, sin exclusiones y por tanto unitaria real?
La segunda lectura radica en la fundación del POUM por parte de la Izquierda Comunista y el Bloque Obrero y Campesino. Se trata de la alianza, la confluencia de corte programático y de partido, entre las organizaciones revolucionarias. Ahora que empieza el proceso de unidad comunista por parte del PCC, PSUC viu y el PCE, es alentador poder enfocarlo en relación a una estrategia revolucionaria, con la huella obrera, joven y de las mujeres. ¿Cuál es la perspectiva de unidad revolucionaria trabajadora para hoy en día? Cuando lo que tenemos delante es una involución económica, social y democrática de predominio del poder financiero, de la sociedad del mercado y de la gran propiedad privada, ¿cómo hacemos acumulación de fuerzas de izquierdas en la acción diaria concreta?
La tercera lectura o lección, es la alianza radical democrática. La alianza entre federalistas, autonomistas, soberanistas e independentistas. Para unos procesos constituyentes español, catalán, vasco, gallego, también ibérico y europeo. ¿Podemos vislumbrar un frente democrático nacional?
Esta semana nos ha dejado el revolucionario Toni Lecha (1942-2013), del Casal independentista El Forn de Girona, histórico del MDT, activista y promotor de la CUP, recuerdo que hace unos meses en Girona compartimos reflexiones sobre la experiencia de Nin y el POUM, precisamente en relación a la Alianza Obrera y la defensa de un Estado y una República catalana por parte de Nin.
El movimiento más masivo ciudadano democrático hoy en Cataluña lleva los lemas del "Somos una nación, nosotros decidimos" y los de "Libertad, Independencia, Nuevo Estado de Europa". Para las personas nostálgicas, la gente desmemoriada o de ideas prefijadas inalterables a la realidad, hay que tomar nota de que ha quedado muy lejano y superado el lema de hace treinta cinco años de "Libertad, Amnistía y Estatuto de Autonomía". Ha llovido desde entonces gobiernos UCD, PSOE, PP, en el Estado, y de CiU, PSC con ERC e ICV-EUiA, en Cataluña. El NO a la Independencia y a la Consulta, de la Moción del PSC-PP-PxC en L'Hospitalet de Llobregat, con el apoyo de la dirección del PSC, es otro contrapunto a reflexionar sobre la perspectiva democrática, sobre el unionismo o el no rupturismo, cierto federalismo y la connivencia con el mantenimiento con el Estado monárquico actual de la Constitución española.
¿Cómo podría haber alianza entre federalistas e independentistas si la condición fuera unionista, sea de una u otra manera? El movimiento masivo catalán debe llevar alternativa política desde dentro de las propuestas de Estado y República catalana. El elemento principal de ruptura es aún convocar y realizar la Consulta. Y que sea la ciudadanía, la población en Cataluña quien decida.

19/6/13

Homenaje a Andreu Nin: Cierta manera de hacer las cosas


El acto de homenaje a Andreu Nin, organizado por la Fundació Nin y con la iniciativa del diputado David Companyon, que se celebró en el Parlament de Catalunya inundó de emoción a los 280 asistentes y volvió a situar el debate sobre la necesaria confluencia de las izquierdas para hacer frente a la crisis. 
Habló Teresa Carbonell, presidenta de la Fundació Nin, que acabó su cálido discurso con “viva el socialismo”. Una reseña biográfica fue explicada por Pelai Pagés, bajo el título de “Andreu Nin, una vida al servicio de la emancipación social y nacional” y posteriormente hablaron diputados de ERC (Oriol Amorós) que resaltó la personalidad de Nin en su defensa del derecho de autodeterminación. Por el PSC habló Maurici Lucena. Joan Herrera por ICV-EUiA fue valiente al afirmar que Nin “fue víctima de la larga mano del estalinismo, pero también del PC y del PSUC de la época. Se ha de admitir así.”. Quim Arrufat, de las CUP, insistió en unir en la figura de la Nin la lucha por la emancipación social y nacional. Joan Carles Gallego, de CCOO, reconoció que hay que integrar a Nin entre las tradiciones del sindicato y afirmó la necesidad de la unidad de las izquierdas para poder consolidar las conquistas y derechos sociales. Habló Pepe Alvárez, de UGT y Emili Cortavitarte, de CGT, recuperando la historia de Nin en la CNT de los años 20. Joan Josep Nuet, en nombre del PCC, reconoció el "olvido de una izquierda dogmática en la que su propio partido se ha alineado en demasiadas ocasiones" y que “queremos recuperar para todos los revolucionarios la figura de Andreu Nin”. Alfred Clement del PSUCviu también reconoció que Nin “vivió y murió como revolucionario”.
El acto dio paso a las intervenciones de las organizaciones que se reclaman de la herencia del POUM. En primer lugar Francesc Matas, del POR, que reivindicó la actualidad del legado de Nin para la estrategia política revolucionaria y acabó preguntándose, como hace 76 años hicieron los militantes del POUM: “¿Dónde está Nin? Con nosotros. Con la revolución. Con la lucha por una sociedad sin clases”. Hablaron también Andreu Coll, de Revolta Global, Josep Lluis del Alcázar, de Lluita Internacionalista y Joel Sans, de En Lluita.
El acto fue un reconocimiento político e intelectual de Nin, su rehabilitación como un dirigente de la izquierda y como un revolucionario y la aceptación por la mayoría de las intervenciones de que algunas de sus ideasnos pueden ser útiles para los tiempos actuales. [http://laaurora.netpor.org/noticia/450/la-actualidad-de-andreu-nin.html]
El excelente resultado del acto, la movilización que hemos logrado generar, el trabajar codo con codo con la Fundació Nin, son activos que ponemos en valor para seguir extendiendo la actualidad de las ideas de Nin, para reforzar la Fundació y para que el Congreso del POR sea un elemento de confluencia y de organización. [Por cierto, el acto en el Parlament demostró, lamentablemente una vez más, que en la lucha por la igualdad de género hasta en la izquierda estamos lejos de conseguirlo. Menos mal que estaba Teresa Carbonell en la mesa, porque todos los demás intervinientes fueron hombres. Queda camino por recorrer.]
Para que ciertas iniciativas puedan realizarse se necesita una determinada política y que ésta corresponda a las necesidades. Además de la importancia del reconocimiento y rehabilitación de Nin, el acto permitió reunir a todas las fuerzas de la izquierda en una reflexión en voz alta sobre los problemas nacionales y sociales. La actualidad de Nin se hizo visible con el reconocimiento casi general de que la emancipación social y nacional tiene que formar parte del mismo programa. Era importante que así fuera para poderse escuchar, para comprobar que, más allá de las diferencias y matices, hay sumar para enfrentarse a las políticas neoliberales. No suele haber este tipo de actos. Lo más común es que unos veten a otros, que otros veten a unos y que uno por otro la casa sin barrer. No es que el acto en sí mismo haya resuelto problemas, sin embargo entre los asistentes era fácil escuchar voces subrayando la importancia de la presencia y las opiniones de toda la izquierda.
Defendemos esta manera de hacer las cosas, que los debates puedan ser francos, que permitan sumar y que las diferencias puedan formar parte del proceso de clarificación de la práctica y de las ideas.
Es lo que pretendemos lograr en nuestro Congreso. Haciéndonos eco del pensamiento y la acción de Andreu Nin luchamos por una transformación radical de la sociedad capitalista mediante una revolución. Pero ese objetivo es un proceso que necesita, obligatoriamente, de la participación de la gente, de que los capitalistas ya no puedan aguantar la situación… y parece que todavía falta reunir condiciones. Por eso, la unidad frente a la derecha, la unidad en la acción, la unidad sindical, la unidad contra los ataques a los derechos, es una cierta manera de hacer las cosas que caracteriza a la militancia del POR.
Finalmente, todo el proceso de preparación y el acto mismo ha sido un ejemplo de la utilidad de un diputado revolucionario con concepción unitaria y conciencia de las necesidades tácticas actuales para que la institución parlamentaria sea un medio para reivindicar a Nin como un revolucionario.
De la Carta de La Aurora. Hacia el 20 Congreso del POR. 
En la primera foto, David Companyon, Mª Teresa Carbonell, Cristina Simó (nieta de Andreu Nin). Al fondo el retrato colgado en el despacho del diputado y secretario cuarto de la Mesa del Parlament, Companyon.
Vídeo del Acto de reconocimiento a Andreu Nin: