25/1/13

La foto de la Consulta catalana se ha de completar


Antes de ayer en el Parlamento catalán hubo una foto que se ha de completar.
Joan Herrera, Artur Mas y Oriol Junqueras, pusieron la imagen por tres grupos parlamentarios que apoyaron la Declaración de soberanía. Con esta declaración del Parlamento catalán se abre el camino a la consulta para decidir sobre Cataluña.
La declaración de soberanía tiene el valor primordial de acordar un nuevo proceso político, la consulta o referéndum. Un acto político de participación ciudadana donde sea la población -y mejor toda la que vive en Cataluña, la que trabaja y el paro- quien decida, con ejercicio de su voluntad soberana, sobre lo que ha de convertirse en Cataluña, y qué relaciones tiene con los Estados y pueblos.
La legitimación de la consulta emana de las masivas movilizaciones populares que quieren "somos una nación", "decidir", "independencia", y ser un "nuevo Estado de Europa", conceptos e institucionalización que forma parte del contenido a decidir con el SI o el NO; todas las variantes pueden ser legítimas. Lo que no lo es, aunque sea legal, es impedir esas decisiones democráticas en la población de Cataluña, con decisiones "de obligada unión".
¿Cómo es que con fundamentos jurídicos y filosófico-políticos se puede defender que el pueblo español decidió -por tanto puede hacerlo- ser Estado conjunto, cabe decir también decidió ser Monarquía, y no lo puede hacer el pueblo catalán? ¿Quizá porque no se acepta la existencia del pueblo, de la nación, catalana? Si decidió Estado conjunto y Monarquía, ¿puede decidir o no dejar de ser una o las dos cosas?
Y si la población catalana tiene el derecho a decidir, ¿cómo es que no se acepta que pueda decidir por sí misma lo que ella quiera, sin limitaciones ni prohibiciones sobre no romper el Estado o de no a la independencia?
En España necesitamos liberarnos, la gente trabajadora y la población, de la Monarquía -es la forma de Estado actual y bien constitucional-; Llevamos una lucha y se pretende una movilización constituyente ciudadana por la República y contra la Monarquía; lo cual significa una ruptura total con el Estado actual. Si en España se puede luchar y movilizar contra el actual Estado monárquico y la Constitución monárquica, ¿cómo es que no se puede hacer esto en Cataluña referente tanto a la misma Cataluña como a España?
Tiene que ver con las diferentes perspectivas, intereses, sentimientos e identidad, de la clase trabajadora, de las capas trabajadoras y de pequeño y mediano propietarios, y de la gran propiedad y las finanzas, con sus representaciones e imbricaciones con las instituciones estatales y gubernamentales de poder económico y político.
Lo social y lo nacional son vectores muy diferentes que forman parte de unos territorios, de unas relaciones económicas y sociales, una historia, una cultura y una lengua, como componentes de un pueblo o nación.
A la gente trabajadora le interesa el progreso social, con la máxima radicalidad democrática participativa, sea en una nación u en otra. En Cataluña la movilización nacional está configurándose como el elemento de ruptura con el sistema político institucional actual, es decir con el Estado de la monarquía existente. Cuanto más popular, democrático y participativo sea el proceso, cuanto más constituyente desde la base popular se convierta, más cerca tendremos la posibilidad de inculcar las necesidades y perspectiva social trabajadora.
Por eso en la foto le faltan otros participantes de la izquierda, así como la explicitación crítica visual a los recortes y a la perspectiva neoliberal de la derecha catalana de CiU, coaligada con el apoyo a la sombra de ERC.
Falta EUiA (3 votos SI, dentro de la coalición ICV-EUiA), la CUP (1 votó SI, 2 abstención), el PSC (pese a que 15 votaron NO, hubo 5 que no votaron el NO). Esto en el aspecto parlamentario; por supuesto esto no estría completo sin una representación de la movilización y acción social (Mareas, Plataformas), sindical (CC, UGT y otros sindicatos que sostienen la consulta), cívica (ANC, Entidades, etc.) que son al fin y el cabo el sujeto que hace avanzar la legitimidad de la soberanía hacia una legalidad legítima acordada libremente por la población. También hay varias otras organizaciones políticas que no son parlamentarias pero deben tener el derecho a decir y participar.
Una Cataluña libre y social necesita un bloque o entesa de izquierda catalana, de alianza entre autonomistas, federalistas e independentistas.

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