18/9/12

La manifestación del pueblo

La manifestación del Once de septiembre ha sido una inmensa marea de fondo, popular, de los pueblos de todo el territorio, con una extensa estratificación social e incluso ideológica.

Es la expresión de una nueva conciencia del pueblo movilizado como nación que reivindica sus derechos y libertades. El Estado español actual que incluye a la nación catalana la niega y rechaza, entonces el aliento popular se encamina a decidir su propio destino. Es como un fluido, como un torrente o un río donde el agua busca por donde seguir su vía, sorteando, puliendo y agujereando todos los obstáculos, o como las crecidas inundando todo y abriendo nuevos caminos, haciendo un nuevo panorama.
Estamos en un nuevo tiempo de la evolución política catalana, un camino y un norte que concierne a fondo la política española y la europea. El impacto de la manifestación en la conciencia popular no será flor de un día.
La componente trabajadora del pueblo y de la nación ha formado parte del grueso de la masa manifestante, sin embargo ha sido como personas individuales ciudadanas, pero el testimonio social político ha tenido como bandera las reivindicaciones sociales, con la denuncia a CiU y al PP. EUiA, junto con ICV, como la CUP y otros, incluso significados dirigentes del PSC, se han sumergido en la riada catalana para juntar la defensa de los derechos sociales y los nacionales. CCOO y UGT han sabido captar que se trata de un cambio profundo.
¿Se puede ir a una movilización masiva junto a CiU? ¿Era la manifestación de CiU y del gobierno Mas recortador? ¿todo el mundo en la manifestación era independentista? ¿CiU capitalizará y liderará la bandera y la fuerza que representa la manifestación de la Diada?
La manifestación era y ha sido la del pueblo, la expresión popular y nacional catalana. Toda lucha, sea social y de libertad y de emancipación nacional, sea por un Estado independiente, por la independencia o por unas relaciones nuevas, diferentes, entre pueblos y Estados, centralistas, federales, confederales, se deberá llevar en el seno del pueblo, de sus expresiones políticas y de todo tipo.
¿Quién puede ganar? ¿Quién será más favorecido? ¿Quién lo liderará y lo hegemonizará?
Hay quien se desespera de que sea CiU y la burguesía catalana. Hay quien cierra los ojos y se paraliza. Hay sectores de la gente trabajadora que consideran que la cosa nacional sólo desvía de la vital cuestión social, intentando apartarse de la ebullición nacional por la secesión y el Estado, a la vez que se pretende negar el choque entre las realidades nacionales española y catalana .
En el primer tiempo del día después de que el debate sobre la secesión, el Estado y los diferentes tipos de relaciones e instituciones posibles se haya convertido en reivindicación masiva, el liderazgo está en manos de quien tenga el poder económico real, que disponga del gobierno y de una representación popular amplia, o de quien encabece la fuerza de la movilización masiva. Esto es natural e inevitable. CiU, por poder económico, representativo institucional y gubernamental, es quien capitaliza de momento.
Sin embargo CiU, y los poderes económicos catalanes, tienen dos hándicaps decisivos. Los poderes económicos con el Estado español y el gobierno del PP por una parte, bien opuestos a todo tipo de secesión, o de flexibilización democrática del Estado como se muestra en el caso de las Autonomías.
El segundo hándicap para CiU es el factor social de la misma población trabajadora en Cataluña, la nacional catalana y la que no se considera así.
Hay una contraposición también natural que es el fermento y el terreno en el que nos debemos hacer fuertes la izquierda, para hacer frente a CiU, al PP, a los poderes económicos, y derrotar la hegemonía burguesa expresada a través de CiU.
La manera es la de una lucha paciente y radical por los derechos sociales y por la libertad emancipadora catalana, tan lejos como quiera la ciudadanía en tanto que nación.
El tiempo político de hoy en día es el de promover la articulación de un bloque o entendimiento nacional social popular unitario catalán de las izquierdas alternativo o contrapuesto al de CiU. En la sexta Asamblea de EUiA lo hemos expresado en la orientación por un nuevo espacio político, con la idea que se ha popularizado de una "Syriza catalana".
Debemos articular nuevo liderazgo y hegemonía social. Se debe batir la hegemonía ideológica y el poder económico y político que representa CiU. La causa de la libertad nos debe fortalecer, para poner la conquista de las libertades como factor de debilitamiento y derrota de los actuales poderosos y de CiU.
El primer paso en estas libertades es que la ciudadanía pueda decidir en un referéndum vinculante lo que quiere, entre las diferentes opciones posibles, para realizarlo hay que romper con el PP; situarse en clave europea.
Las izquierdas nos hemos de poner sin falta a que la articulación de alternativa sea con una alianza entre federalistas, autonomistas e independentistas.

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