14/10/10

Elecciones catalanas - 1

Hace siete años, en el 2003, las elecciones catalanas dieron una señal de cambio general al conseguir las izquierdas desalojar a CiU, la representación burguesía catalana, del gobierno de la Generalitat de Catalunya. En las próximas elecciones de noviembre 2010 este cambio aparece como agotado y la burguesía se apresta a dar una vuelta de tuerca en las políticas neoliberales, cabalgando a lomos de una marea abstencionista. La manera de combatir un cambio a la derecha reaccionaria es con una crítica de coherencia de izquierdas para que la experiencia de gestión gubernamental levante unos cimientos sólidos desde la demanda democrática y social.

Durante estos años de poder político de las izquierdas gubernamentales la burguesía ha operado desde su poder económico, ha forzado a las izquierdas a unos pactos nacionales de país que han diluido las expectativas trabajadoras, pues las políticas troncales económicas han sido de sesgo privatizador, para no perjudicar y en muchos casos favorecer los intereses y negocios de la gran burguesía, sus multinacionales y finanzas.

La irrupción de la crisis hace tres años aún ha empeorado las cosas al agrandar la brecha entre las necesidades trabajadoras y las realidades ("fets": hechos, según el eslogan del presidente Montilla) en la gestión gubernamental. En la actual contienda electoral CiU aspira a volver a recuperar el poder político gubernamental, aupada en el desencanto popular en la incoherencia política de las izquierdas y la reacción a la abstención de grandes segmentos de gente trabajadora y de la juventud.

Los dos gobiernos tripartitos entre PSC, ERC, ICV-EUiA, con hegemonía del PSC, han dilapidado su capital popular en sus dos legislaturas. Confrontados a CiU, y en buena parte al gobiernos español del PSOE, no han orientado su labor política a ampliar su base trabajadora y popular, o visto de otra manera, no han conseguido debilitar a la clase dominante y movilizar a la trabajadora.

Las dos grandes movilizaciones de importancia política principal han cogido al tripartito a contrapié, hasta el punto que sus demandas no han sido escuchadas y vehiculizadas desde el gobierno de las izquierdas; en realidad han sentenciado su división y una gran dificultad para enhebrar una perspectiva política acorde con las propuestas movilizadoras.

Elecciones catalanas - 2

Elecciones catalanas - 3

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