7/6/09

Tiananmen

Primavera ahogada en sangre. La emblemática plaza de Tiananmen simboliza el poder de los nuevos mandarines rojos. La sangrienta represión que cubrió Tiananmen de miles de gente joven asesinada fue el aldabonazo del comunismo-capitalista chino.

Con mano férrea dictatorial en el Partido Comunista y en el Estado Chino, se liberaliza la economía al mercado y sistema capitalista. De momento subsisten aliadas las estructuras de poder chino comunistas con una poderosa emergente burguesía. ¿Hasta cuándo?

De comunismo el nombre. De socialismo también. Considerar y nombrar comunismo, o socialismo, sin libertades para las clases trabajadoras, o supeditados y capataces de los Estados burgueses, es confundir, bloquear y destruir la conciencia de clase trabajadora y revolucionaria.

Tiananmen es contemporánea del desmoronamiento de la Rusia dictatorial (URSS) y de su manto hasta la Alemania Oriental. El reformismo de Gorbachov incubaba un latrocinio desde el que emergían gigantescas fortunas. Sembraban y recolectaban la irrupción de nueva clase burguesa. En China se afianzó la dictadura de partido, con un pacto político económico, sellado en Tiananmen.

Mientras, se derribaba el Muro de Berlín, que partía Alemania en dos. Le seguía el hundimiento del Estado forjado por la dictadura de la burocracia estaliniana y sus epígonos. En Tiannanmen se aplastaba el movimiento por las libertades, con una senda de comunismo capitalismo rojo.

Estos tres grandes hitos, en donde hubo las grandes experiencias revolucionarias de un nuevo orden social de la clase obrera y mayoría trabajadora, es una losa de ingente fracaso que pesa y disgrega la conciencia política trabajadora. La juventud trabajadora y revolucionaria necesitará levantar esta losa con su propia movilización y experiencia revolucionaria.


Hay una precisa crónica de Pierre Rousset sobre Tiannanmen.


Fotos de Jeff Widener (inicial), Stuart Franklin y Charlie Cole (segunda).


Stuart Franklin’s Tiananmen Square

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