21/10/13

República


El proceso de conseguir la soberanía catalana se ha encarnado para la conciencia de la población movilizada de Cataluña en el símbolo de la Independencia. La fuerza popular de esta soberanía reside en la Vía catalana y se organiza en la Asamblea Nacional Catalana (ANC).
El encaje y el entendimiento entre una Nación que quiere existir y el Estado de la Nación de la Constitución monárquica es cada día más difícil. O quizás la negación del "Somos una nación, nosotros decidimos", por parte del Estado, tiene lugar en un escenario que lleva a la ruptura constitucional, en el caso de que el proceso de soberanía prosiga, o de una nueva sumisión de Cataluña a la Corona.
El Estado de las Autonomías está en quiebra. ¿El reto principal de las izquierdas está en remendar las autonomías, soñar y confiar en una federalización del Reino de España, incluido el aspirar a una semi soberanía?
Los federalistas de izquierdas que sólo contemplan la vía de la obligada unión con el Estado cierran los ojos y el oído al clamor popular. La representación política de la parte no movilizada de la población los puede llevar a desear y a contribuir a que fracase el proceso de empoderamiento ciudadano con la soberanía. Pero si el Estado y la derecha española, con el apoyo de los grandes poderes de la derecha catalana, así como de la izquierda federalista unionista, consiguen frustrar esta soberanía catalana, quien saldrá ganando será la derecha dura.
Las posibilidades de ruptura política, nadie habla de la económica, están en el seno de la población movilizada en la marea de la Vía catalana por la independencia.
La sectorial de trabajadores/as de la ANC concreta la idea de Independencia en el proceso de la Consulta para avanzar a una República catalana, libre, democrática, laica y social. Esta semana pasada el Proceso Constituyente, en Montjuic, ha adoptado como campaña central la formulación de los Iaioflautes de República catalana del 99%. El PCC ha concretado la perspectiva hacia una República catalana libremente federada. ICV asumió la propuesta de Estado propio y está estudiando cómo se compatibiliza con República catalana. EUiA estamos debatiendo sobre un Proyecto constituyente para Cataluña, con una Consulta y por una República Catalana, Social, Democrática y Federal.
Representa un contrasentido defender una soberanía y una República catalana, a la vez que se desprecia o niega la Independencia, la Vía catalana y el ANC.
Quien defienda con toda legitimidad que la República catalana debe estar relacionada o dentro de la República Federal española, debe tener en cuenta varias cosas. 
La primera, que se debe hacer la Consulta con una pregunta clara. Y para ser clara debe corresponder a la movilización que plantea Independencia y nuevo Estado de Europa. 
La segunda que hace falta fuerza popular y alianzas en Cataluña y en el Estado, entre federalistas, soberanistas e independentistas, para fundamentar y realizar la Consulta, para la legitimidad se convierta en legalidad soberana. 
Foto Jordi Borràs, 12 de Octubre.
La tercera que el Estado coronado actual debe transformarse y pasar a federalizarse y transmutarse en una República.
¿Quién puede cambiar la Constitución española de 1978, con una reforma o una ruptura? ¿El PP y el PSOE, con UPyD y C's o una movilización democrática potente que inicie un verdadero cambio revolucionario de las soberanías ibéricas? ¿Cómo podemos fortalecer el aspecto fundamental social si no es incidiendo en el movimiento existente?
Para una alianza como la que propugna EUiA, tanto en Cataluña como en España, la propuesta de República federal española conviene se complemente con la de libre relación, Federación o Confederación, de Repúblicas ibéricas en Europa.

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