23/11/11

Unidad y movilización de las izquierdas todas contra el PP y CiU


Ilustración de Max.
Se venía venir. Ahora el duelo será duro y profundo, como la crisis económica. La debacle del PSOE plantea la necesidad de rehacer la izquierda desde otras bases. La aluminosis en la izquierda está muy acentuada. Necesitamos estudiarla bien. Reflexionar y extraer conclusiones de la misión, los objetivos y los valores de las fuerzas políticas que pretendan contribuir al avance de las clases populares y trabajadoras. Cuáles son las estrategias, las tácticas y los medios, los progresos democráticos, las pequeñas y grandes adquisiciones en derechos, en servicios, en calidad de vida, de trabajo y educación, es decir los progresos desde las reformas en el sistema capitalista en crisis y los horizontes sociales colectivos revolucionarios. Cuál es la relación y el beneficio que la izquierda aporta a la sociedad y a su base social cuando consigue mayorías electorales y gestiona gobiernos como el estatal español, o los autonómicos como los siete años del tripartito catalán, y otras experiencias mixtas. Cuál es la relación entre el enraizamiento social y el apoyo electoral, hasta que punto se impulsa una sociedad comprometida y participativa, concienciada, movilizada a fondo, o se acaba cediendo, rogando y pactando con los señores de la economía y del poder, en detrimento de la inmensa mayoría de la ciudadanía. Hasta qué punto se abre paso la conciencia de que los intereses patrios del país coinciden con los de sus clases dominantes minoritarias como ciudadanía, y esos intereses "nacionales" divergen y perjudican a la mayoría ciudadana "nacional". ¿Seremos capaces de extraer conclusiones y lecciones? El puñado de diputados actuales ¿va a ensayar otros caminos que el limitado y elitista parlamentarismo? ¿La labor parlamentaria es un fin en sí misma? ¿es la que determina a la base social? ¿es una de las distintas correas de transmisión del poder estatal gubernamental? o ¿es la que se pone en función de las necesidades de resultados, movilización y organización de la base social joven y trabajadora y mujer? ¿Manda la persona diputada o el colectivo social de base?
Hay alternativas a la crisis. No son las de la derecha, del PP y CiU y PNV, o UPyD. Tampoco son las de la gestión gubernamental del PSOE, ni las del PSC (con sus aliados de ERC e ICV-EUiA). Las alternativas se cuecen en las propuestas de los Sindicatos, las que emergen de la indignación de las plazas del 15 M, en los programas como las de la Convocatoria social y de la coalición de La izquierda de doce organizaciones políticas en torno a Izquierda Unida, en las que están incorporadas ICV, EUiA, CHA. Las alternativas forman parte del programa de Amaiur. Las reconocemos en el BNG, ERC y Compromís. Y también en propuestas de Equo y de la Candidatura Anticapitalistas. Otras realidades como la CUP en Cataluña, movimientos declarados no-políticos u organismos locales, pelean por partes imprescindibles de esas alternativas.

Incluyo la valoración electoral de LA AURORA-POR.
Gana la derecha. Unidad de las izquierdaspara luchar. No por anunciada deja ser dolorosa la victoria electoral del Partido Popular. Una marea azul ha invadido prácticamente toda España. No sirve como excusa el nivel de abstención. No hay ninguna excusa. Hay que mirar la realidad cara a cara: la derecha ha vencido. La crisis ha llevado a la mayoría de la población a dar su voto y su apoyo a una derecha reaccionaria, contraria al Estado del bienestar, partidaria del recorte de derechos.
La crisis, los 5 millones de parados, el casi 50% de paro juvenil… ha arrastrado a centenares de miles de personas a apostar por la derecha. El PP logra la mayoría absoluta más por el hundimiento de los socialistas (pierden 59 diputados) que por sus propios méritos. La profundidad de esta crisis está acabando con todos los gobiernos por su incapacidad de enfrentarse al poder de los llamados mercados, de los banqueros y especuladores, de las grandes instituciones financieras. El PSOE de Zapatero fue incapaz de resistirse a esos poderes, de poner en práctica otras políticas, y el resultado ha sido la peor debacle política que los socialistas han sufrido. 
El electorado ha mostrado un giro claro hacia la derecha. Todos los partidos de la derecha ganan votos. El PP gana 552.000. CiU gana 230.000. UPyD gana 800.000. El PNV gana 17.000. Quien se hunde es el PSOE que pierde 4,3 millones de votos. Porque la izquierda opuesta al neoliberalismo también avanza. Izquierda Unida y ecosocialistas de izquierda pasan de 2 a 11 diputados. Gana más de 700.000 votos. Avanza también la izquierda social y abertzale vasca. Amaiur reúne 333.628 votos y 7 diputados. BNG (2) y Geroa Bai (1) mantienen sus diputados y Compromis saca un diputado por Valencia. Equo ha reunido 215.776 votos sin obtener representación y Anticapitalistas 24.456

La derecha  no es la alternativa a la crisis.
La ilusión de que la derecha puede resolver la crisis y mejorar la situación de millones de personas se desvanecerá más pronto que tarde. Las recetas de la derecha ya las estamos viviendo en Madrid (recortes en la enseñanza pública y dar más dinero a la privada) en Catalunya (recortes en la sanidad pública para favorecer la sanidad privada). Las políticas de la derecha tendrán, tienen, el objetivo de favorecer a los ricos, de traspasar rentas del trabajo a rentas del capital, de reducir los servicios públicos para favorecer a los privados y eso creará aún más desigualdad y perjudicará a las clases trabajadoras. Ni siquiera esas políticas servirán para generar empleo. Los recortes en Madrid y Catalunya han hecho aumentar el paro por encima de la media.
Y esas políticas aún se van a endurecer. Cuando aparezca el programa oculto de Rajoy y los suyos se generalizarán los recortes de todo lo público, incluido las Comunidades autónomas y los municipios, probablemente se subirán los impuestos generalistas, como el IVA, querrán imponer una nueva reforma laboral que debilite los derechos de los trabajadores. Y el efecto inmediato no será salir de la crisis ni crear empleo, sino acentuar la crisis de las familias trabajadoras.
Las exigencias de los mercados, con los que Rajoy se lleva muy bien, obligarán a un durísimo ajuste. Querer reducir el déficit a costa de aumentar el sufrimiento, ese es el lema de los que especulan y sacan buenos beneficios de la crisis, y el gobierno del Partido Popular es partidario declarado de tales políticas.

Unidad de la izquierda.
La crisis ha derrotado al PSOE pero las elecciones han mostrado también que políticamente hay un camino hacia la izquierda, que es posible construir una alternativa a las políticas neoliberales apoyada en la movilización de la población trabajadora y en nuevas formas de ejercer la política. El avance de Izquierda Unida, ICV-EUiA y Amaiur coincide con la apuesta electoral que hicimos las y los militantes que nos agrupamos en la tendencia La Aurora-POR.
El avance es importante pero aún insuficiente a la hora de responder a la profundidad de la crisis capitalista. Se necesita más movilización social, más experiencias de lucha, más confluencia unitaria para enfrentarse a los ataques que hay y vendrán. Las elecciones han aclarado el camino a seguir: sumar fuerzas, de izquierda, ecologistas, soberanistas de izquierdas, sindicalistas, federalistas, independentistas, del 15-M, socialistas desencantados con la sumisión de su partido al neoliberalismo...
Todo intento de dividir, de buscar el pequeño huequecito, de no aunar fuerzas ha quedado o quedará al margen. Los proyectos ecologistas de Equo y los “anticapitalistas” no han conseguido el apoyo que esperaban. La división ha fracasado una vez más. Necesitamos todas las fuerzas y por lo tanto llegar a acuerdos, a confluencias, a reconstruir izquierda desde sus cimientos.
Para generar respuesta social y propuestas políticas alternativas se necesita un bloque, una alianza social que paso a paso vaya configurando la movilización social y política que permita reconstruir una izquierda comprometida con las políticas de izquierdas, no sometida a los mandatos de los mercados, banqueros y especuladores.  

Capacidad de respuesta.
La propia crisis generará las condiciones para la lucha. Lo hemos visto estos meses pasados en la movilización del 15-M, en la marea verde madrileña contra los recortes en la enseñanza pública, en la defensa de la sanidad pública catalana contra los recortes de CiU, en la movilización por el derecho a decidir en Euskadi, y tantas y tantas luchas.
La derecha prepara nuevos y duros ataques. Todos pretenderán cobrarse la victoria electoral. La Iglesia presionando para echar atrás leyes democráticas. La patronal exigiendo recortes en derechos laborales. La Unión Europea pidiendo recortes en pensiones o en salarios de funcionarios. No quedará otro remedio que luchar. Por eso necesitamos el máximo de unidad de las izquierdas en la calle y en las propuestas políticas.
21 noviembre 2011

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