6/2/13

Esto no puede seguir así


La carta de La Aurora analiza y señala alternativa en función del cambio de conciencia operado ante la erupción de corrupción en la cúpula del PP y del gobierno de Rajoy.
Las palabras ya no son suficientes para expresar la indignación frente a  lacorrupción. La publicación de los pagos a los dirigentes del PP ha agudizado lacrisis política que acumula elementos para convertirse en un estallido, el más reciente la imputación de Oriol Pujol, de CiU. Pasar de las palabras a los hechos es lo que han hecho centenares de personas ante las sedes del PP o las casi 900.000 firmas reunidas por internet. El presidente del gobierno está implicado. Lo está la cúpula del PP. El periódico Financial Times analiza España como: “en un momento en que casi todas sus instituciones, desde la monarquía hasta el poder judicial, muestran signos de putrefacción.”
Se trata de la acumulación, hasta un grado insoportable, de la relación corrupta entre los poderes públicos y algunas empresas. Las empresas, los promotores inmobiliarios o directamente sectores mafiosos “compran” a los dirigentes políticos y éstos, o gente aledaña, se enriquecen de las comisiones cobradas o directamente del propio Estado. No resulta sorprendente que Ferrovial aparezca implicada en la corrupción en el PP y en CiU.
Corrupción y capitalismo es una ecuación básica en el funcionamiento del sistema pero tiene unos límites que apenas existen en España. Es el resultado de la debilidad de las libertades y de los controles sobre los poderes públicos y privados y también, hay que decir, de la debilidad de la cultura democrática, que toda esta crisis está empezando a cambiar.
La exigencia de transparencia, que dimitan los corruptos, que se establezcan controles reales sobre las instituciones y las empresas… y el hartazgo general de haber sido engañados por este gobierno. Engañó al aplicar unas políticas que no había anunciado en su programa electoral; anunció que si gobernaba mejoraría la economía, y ya llegamos a 6 millones de parados y paradas; prometieron honorabilidad mientras que pagaban en dinero negro a sus dirigentes; recortan derechos básicos mientras se pagan un sobresueldo. La población tiene derecho a decidir qué hacer con el actual presidente y su gobierno. Seguir la presión movilizadora para que se sepa la verdad y para que se convoquen nuevas elecciones. Es una medida de salud democrática. Por eso hay que seguir construyendo una alternativa política que sea la confluencia entre la indignación, el sindicalismo y una alianza de fuerzas políticas que incluya a las soberanistas e independentistas. 5 defebrero de 2013.

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