22/3/14

Primavera social con la Marcha de la dignidad: Pan, trabajo y techo


La presión social florece con un colorida y fuerza envidiable. El mar social ha inundado Madrid. Las seis columnas de la Marcha de la dignidad 22 M han consumado un éxito irrefutable. Gloria a las y los marchistas. Son nuestros héroes y heroínas.
El futuro es en clave social. Defraudar esta capacidad de movilización es una traición que nos retrotraería a los tiempos más oscuros de la humanidad.
La capital del Reino de España ha retumbado haciendo temblar la reacción encaramada en el gobierno del PP, con un PSOE cuya dirección acaricia y sueña y labora por trasladar la gran coalición alemana al territorio patrio de la Monarquía española.
Las marchas han conseguido aunar y confluir todas las reivindicaciones y necesidades.
¡Pan, trabajo y techo!
Todo un programa para el cambio social y político. La alternativa política se cuece y forja en estas imponentes movilizaciones. Esas tres consignas son sencillas y contundentes.
Los sindicatos y los partidos son quienes tienen que estar a la altura de la movilización popular social.
Pan, trabajo y techo, le hubieran tenido que espetar los dirigentes de CCOO y UGT al presidente del gobierno, a Rajoy del PP, y al de la patronal. Y levantarse ostensiblemente para evitar los malentendidos y manipulaciones del gobierno contra la gente trabajadora y los sindicatos.
Alianza entre federalistas , soberanistas e independentistas, es también otra cara de la moneda para osar a una alternativa creíble y real en este Estado.
La Marcha de la dignidad lo ha conseguido maravillosamente. Todos los pueblos, todas las naciones, todas sus lenguas, se han mostrado en el hacer camino y en las pancartas. Este es el federalismo y la unidad auténtica trabajadora social.
Me siento orgulloso de que los compañeros de la CUT y del SAT me dieran la ocasión de estar en algún momento significativo del parto de esta gran movilización, sin que pretenda otorgarme ni la más remota paternidad en este mar, sólo de ser una gotita más en su inmensidad.
Fundamos todos los programas sindicalistas y partidarios en esta creación vital de la Marcha de la dignidad. ¡Pan, trabajo y techo!
Un programa para una revolución, sólo le añadiría libertad para cada pueblo y nación.
El manifiesto y las pancartas son elocuentes, con Dignidad en todos los idiomas existentes en el Estado: No al pago de la deuda, Ni un recorte más, Fuera los gobiernos de la Troika, Pan, trabajo y techo para todos y todas.



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