14/12/15

“El liderazgo del presidente Rajoy ha sido de una mediocridad alarmante”


El PP y el presidente Mariano Rajoy lo podrían haber hecho peor, seguro, incluso algo mejor, pero lo han hecho fatal. Con una clase dominante que se divide entre PP y Ciudadanos, para tentar conservar el gobierno a pesar del retroceso del PP. El PSOSE no está en condiciones de ser el contrapunto bipartidista. La alternativa de izquierdas –En común, Confluencias, En Marea, Podemos, IU- está en un proceso de renovación y recomposición; dispone de la fuerza de las ciudades del cambio, con el impulso joven del 15 M, para madurar le falta la solidez enraizada en las fábricas del movimiento sindicalista y la cohesión que imprime la dura disciplina del trabajo obligado en beneficio del capital explotador.
El 20 D cambiará el panorama del Congreso. El 21 D hemos de empezar a cambiar el escenario del Reino y de la libertad de sus Pueblos. El rescate social es vital para un cambio democrático que no sea una mera reforma constitucional transaccionada con los poderes ancestrales de la España caciquil.
Adjunto extractos de un artículo resumen de la legislatura: Naturaleza muerta de Rajoy, de Jordi Matas Dalmases.
En las elecciones generales de noviembre de 2011 el PP alcanzó la mayoría absoluta de diputados del Congreso y, además, logró cosechar sus mejores resultados en votos y escaños (superiores a los que logró Aznar en marzo del 2000). Un gran éxito que el gobierno de Mariano Rajoy no ha sabido rentabilizar, obteniendo en muchos ámbitos un desastroso balance de legislatura.
La política económica se ha basado en unas “reformas” financieras que han permitido al sector omitir su función básica de canalizar el ahorro hacia la inversión realmente productiva. (…)
La reforma laboral aprobada en 2012 ha afectado gravemente a la ocupación, fomentando la temporalidad y la parcialidad de los contratos (en 2015, más del 90% de los formalizados por jóvenes han sido temporales y, de ellos, el 60% de duración inferior a un mes). También en 2012 se aprobó la Ley de Estabilidad Presupuestaria, que limita la capacidad presupuestaria para redistribuir bienes y servicios. Entre 2012 y 2014 (presupuestos liquidados del Estado) se han acumulado recortes de más de 1.500 millones de euros en servicios sociales y promoción social (263), sanidad (425) y educación (822).
La capacidad del gobierno de Rajoy para resolver conflictos no solo ha brillado por su ausencia, sino que ha provocado múltiples episodios de piromanía política. En el conflicto con el soberanismo catalán, las propuestas y declaraciones de los miembros del gobierno y de dirigentes del PP han sido inútiles para solventar la disputa y han alimentado las tesis independentistas.
La ley Wert para la “mejora” de la calidad educativa ha sido uno de los fracasos legislativos más estrepitosos y ha desencadenado numerosas actitudes de insumisión. La denominada ley mordaza para la seguridad ciudadana es un grave atentado contra los derechos fundamentales y genera una oposición unánime. La recentralizadora ley de racionalización y sostenibilidad de la Administración Local, que erró en el diagnóstico sobre el déficit local, pone en severo peligro los servicios municipales y suscita un amplio rechazo entre los municipios. (…)
El PP es el partido de gobierno que suma más casos de corrupción de la UE. (…)
Terminan cuatro años de legislatura que nos han dejado la imagen de un funesto “bodegón popular”: paro, desahucios, pobreza infantil, rescates bancarios, corrupción, fraude fiscal, conflictos políticos… pantallas de plasma y una relaxing cup of café con leche. Un festival de naturaleza muerta protagonizado por un Rajoy inanimado que veremos si el próximo domingo resucita o se marcha en la barca de Caronte.
Jordi Matas Dalmases es catedrático de Ciencia Política de la UB.

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