30/9/11

¿Qué pasó entre Clara Campoamor y Victoria Kent hace 80 años?

Así titula Nina Parrón de ADIBS su oportuna reseña sobre un debate y decisión trascendental. El derecho al sufragio femenino para que este fuera realmente universal se consiguió en 1931 en la II República. Clara Campoamor defendió sus ideales y sus principios con coraje y sin arredrarse ante la conmiseración de la masculinidad dominante patriarcal. Victoria Kent enterró sus ideales y principios con preocupación electoralista inmediata en el Parlamento republicano burgués. Vemos que hoy en día es una pràctica demasiado habitual la de enterrar las demandas y ahogar las necesidades de la base social, y eludir las convicciones políticas en función de criterios inmediatos o lo que se denomina " interés general de país" o de "cohesión social".

Nina Parrón (*). Aunque hoy en día nos parezca increíble, hace sólo 80 años que las españolas contamos con estatuto de ciudadanas, es decir, tenemos derecho al voto... Solo tenemos que recordar a Francia que, tras la revolución de 1789, abrió el camino a la concesión del voto… masculino, y no fue sino en 1947 cuando las francesas lo consiguieron. (...)
En 1931, (...) Hacía poco que las mujeres podían ser elegidas, pero no electoras. Además de Margarita Nelken, del PSOE, Clara Campoamor del Partido Radical y Victoria Kent, del Partido Radical Socialista, fueron las primeras mujeres en obtener un escaño, votadas por hombres. Todas ellas eran feministas. (...)

Tanto Clara como Victoria eran fuertes y honestas, claramente feministas, entregadas a la causa progresista con toda su inteligencia y pasión dentro del campo republicano, pero estuvieron en trincheras opuestas en esa batalla que fue el debate sobre el derecho al voto de las mujeres. (...)
Pero el hecho de que Clara defendiera el sufragio femenino y de que Victoria se opusiera, provocó muchas burlas, espoleadas por los medios de comunicación. Se pudo leer comentarios como "dos mujeres solamente en la Cámara, y ni por casualidad están de acuerdo", o "¿qué ocurrirá cuando sean 50 las que actúen?". (...) Campoamor y Kent mantuvieron su lucha dialéctica, sabedoras de la transcendencia del momento. Se puede percibir aún, impregnado en las paredes del hemiciclo, el desgarro de Victoria, por mantener un no, a pesar de estar de acuerdo con las tesis sufragistas: "Creo que no es el momento de otorgar el voto a la mujer española. Lo dice una mujer que, en el momento crítico de decirlo, renuncia a un ideal. (...). En este momento vamos a dar o negar el voto a más de la mitad de los individuos españoles y es preciso que las personas que sienten el fervor republicano, el fervor democrático y liberal republicano, nos levantemos aquí para decir: es necesario, aplazar el voto femenino (...).Pero hoy, señores diputados, es peligroso conceder el voto a la mujer". Ella consideraba que, influidas por la Iglesia, las mujeres votarían en contra de la República.
Se percibe aún el esfuerzo titánico de Clara, campeando prácticamente sola contra adversarios políticos, contra sus aliadas de género y contra buena parte de su propio partido. Mucha determinación hay que tener para plantarse ante el hemiciclo en esas circunstancias. Se levantó una y otra vez de su escaño, y se dirigió al estrado para remarcar con fuerza que no había ni razón ni justicia capaces de negar tal derecho a las mujeres, y que era labor de unas constituyentes progresistas el reconocerlo. Clara Campoamor proclamaba el derecho al voto femenino, independientemente de que gustase o no el resultado en las urnas. Su argumento básico fue la igualdad de todos los seres humanos, irrefutable para la izquierda: "Tenéis el derecho que os ha dado la ley, la ley que hicisteis vosotros, pero no tenéis el derecho natural, el derecho fundamental que se basa en el respeto de todo ser humano, y lo que hacéis es detentar un poder; dejad que la mujer se manifieste y veréis como ese poder no podéis seguir detentándolo...".

Clara ... explicó todo en un libro con un título inequívoco "Mi pecado mortal, el voto femenino y yo".... Nosotras, ahora la recordamos y conmemoramos su aportación a la democracia plena, aquella que incluye a toda la ciudadanía sin distinción de sexos.

(*) Associació de Dones d´Illes Balears per a la Salut (ADIBS)

http://www.diariodemallorca.es/opinion/2011/09/21/paso-clara-campoamor-victoria-kent-80-anos/704922.html

1 comentario:

  1. Qué bellas, valiosas y vigentes mujeres.

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