14/6/11

Esto es otra cosa

En La luna enrejada de Maite Molina, concejala de Granada desde el 22 Jn en el Ayuntamiento de mayoría PP hay una reflexión sobre cómo enfocar el movimiento 15 M, con el nombre "Esto es otra cosa", la reproduzco. Para leerlo entero lo tenéis en su blog.

¿Qué revolución queremos hacer sin conciencia? ¿qué sistema queremos cambiar si nos olvidamos de que quienes están empezando a cuestionárselo están en etapa de reflexión, de formación y de elaboración colectiva? Es un error muy grande y sería muy torpe entrar como un elefante en una cacharrería a querer forzar la marcha hacia lo político del movimiento. Se están sentando las bases, estoy segura, para que un pueblo que ha salido de su adormidera pueda elegir como quiere que sean sus gobernantes. Pero antes de pensar en influencia electoral el movimiento debe pensar en lo que ya hemos perdido, en el tiempo que se ha estado ausente de todo, que se ha estado como dicen en mi tierra "jodido pero contento". Y lo que podemos perder.

La educación y la formación son piezas fundamentales de este movimiento, el recuperar ese cantico de "el pueblo unido jamás será vencido" está cargado de auténtico valor. Porque efectivamente lo está diciendo el pueblo. Que lo digamos algunos o que lo digan los sindicatos es importante, no hay que olvidar nuestra historia, a los que consiguieron nuestros derechos, muy importante, pero sacar a flote el sentimiento generalizado de pertenencia a un colectivo es alentador por su capacidad masiva de repercusión mediática, por su poder de influir en la consecución de cambios sociales. Inevitablemente las demandas que se hacen tendrán que pasar por la acción política tarde o temprano, será consecuencia de su reflexión.

No me gustan las prisas con el 15m, porque es un proceso de maduración ciudadana colectiva acerca de su realidad social. Y darse cuenta de cosas que algunos tenemos interiorizado desde hace tanto tiempo no debe ser fácil de digerir. No basta con que nosotros lo sepamos, sin ellos no hay cambio. Acción y reacción del pueblo. Están intentado participar en la democracia. Y los que además lo hacemos desde la política debemos aprender también de estas formas de expresión democrática. Cualquier pretensión de tutorizar el movimiento reafirmará al mismo en sus vertientes apolíticas. Y tendrán razón si lo hacen. Seamos humildes.

Dejemos que el movimiento ande, colaboremos como uno más en lo que sabemos hacer, generar conciencia. Son nuestros sueños, lo demás, vendrá solo. Sin respeto al otro no habrá comunión. No habrá cambio.

Silencio, están cuestionándose el sistema y proponiendo alternativas. Silencio, se piensa.

Esto es otra cosa.

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