2/4/13

Viraje de CiU para un acuerdo sobre el déficit con el gobierno del Estado y el PP

El viento del Oeste entra en Cataluña con cantos de sirena de flexibilización por el déficit autonómico. El presidente y el gobierno de la Generalitat se disponen a virar rebajando urgencia a la Consulta para decidir (de autodeterminación) y aplazando la misma.
El sujeto político y jurídico de soberanía que proclamó la Declaración de soberanía del Parlamento catalán vuelve a ser una moneda de cambio entre los poderes de Cataluña y los del Estado español. Para los representantes políticos de este poder la voluntad de la ciudadanía y del pueblo es un elemento secundario.
La prioridad es el dinero, es decir el euro. Sobre todo el que tenga que ver con los grandes asuntos financieros, comerciales e industriales. Los grandes poderes financieros y políticos catalanes quieren unos presupuestos de 2013 con unos recortes sostenibles que eviten el estallido y revuelta popular, sobre todo que CiU frene su caída popular electoral y evite quedar fagocitada con un sorpasso de ERC.
Si el gobierno del Estado con el PP insinua la posibilidad y pudiera ofrecer algo de aceite para lubricar el estamento financiero y administrativo autonómico catalán, los prohombres catalanes se aprestan a considerar muy lejanas y descabelladas las demandas de la manifestación del 11 de septiembre de 2012 ("Libertad, Independencia, Nuevo Estado de Europa").
Los tradicionales, ilustres y bien alimentados apellidos de los patricios catalanes, son devotos de sus bolsas y negocios, temen como la peste la libertad y la revuelta popular. Mientras pueden negocian y hacen pactos nacionales de país con la parte trabajadora. No les gusta la codicia del Estado, pero si tienen que escoger entre el Estado con sus señores unionistas y la gente trabajadora de Cataluña, la historia muestra hasta ahora que la opción preferente es el pacto de sumisión al Estado español.
El espejismo está en superar el actual techo del déficit autonómico del 0,7 % hasta un 2 %, o al menos a 1,5 %. En la medida que Rajoy insinúa la disposición a negociarlo la Generalitat ha ordenado el viraje. La prioridad es aprobar el Presupuesto de 2013 y sin esto argumentan que no puede haber Consulta. Recortes pactados con ERC, Déficit pactado con el gobierno del Estado y el PP. En eso está concentrado el fondo y el dilema de la política catalana.
¿Quién puede romper este dilema es la voluntad popular. En primer lugar con el ejercicio de la Consulta para decidir. Hay que aprender que la Asamblea de Cataluña de los años '70 comenzó con la defensa del derecho a la autodeterminación para finalizar con un Estatuto de Autonomía de Estado monárquico unionista.
En España se necesitan diferentes procesos constituyentes complementarios, de ayuda mutua desde soberanías en igualdad, para liberarse de la incompetencia, el parasitismo y corrupción del Estado monárquico.
Rebeldía, Insumisión, Alternativa, son ingredientes para un proceso constituyente con el que se empodere la población.

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