19/4/13

Escrache, Escarnio


Madrid.
Los grandes movimientos de Argentina nos han permitido incorporar como formas de lucha las caceroladas, en la movilización contra la guerra en Irak, y bien reciente el escrache, escarnio, a raíz de la movilización contra los desahucios, por la ILP sobre la Dación en pago promovida por la PAH.
El escarnio - escrache se convierte en una forma de denuncia contra aquellas personas que sus decisiones provocan efectos que son daños a la población y a otras personas. El escrache fue acotado por la PAH como una fórmula de manifestación y expresión pacífica, donde se denuncia a una persona en su domicilio, haciendo saber a su vecindad que su actuación profesional es negativa para otras personas y para la sociedad.
La reacción ha sido virulenta. Desde las normativas policíacas para impedirlo, las equiparaciones de nazismo desde el gobierno del Estado, las alertas a los derechos inviolables individuales de las personas responsables y de las terceras de las familias; hasta Felipe González que defiende los derechos de los niños inocentes de las acciones de sus padres. Desde las autoridades y medios se emplea la expresión de acoso y de violencia para intentar romper el potente apoyo popular a la PAH y a la resistencia pacífica que practica.
Comisión de Triana, Sevilla.
La hipocresía y doble moral impregna la crítica a la PAH concentrada en los escarnios. Los derechos son inviolables para los niños y niñas, las familias y la vida particular del responsable de un desahucio, o de quien puede hacer decisiones políticas que impidan expulsar de su casa a miles de familias y condenarla a la calle, pero estos derechos no son igualmente inviolables para las víctimas, también personas, hijos e hijas, y familias víctimas de esta barbarie cotidiana.
La PAH a abierto nuevos caminos de lucha por una causa lacerante y bien justa. Bienvenido sea también el nuevo tipo de movilización que se practica con el nombre de escrache - escarnio.

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