19/6/14

Elecciones europeas, sucesión monárquica y pacto republicano


Ilustración de Orgullo y Satisfacción.
En la UE, los resultados de las elecciones europeas tendrán importantes consecuencias en los próximos meses en todos los Estado miembros. Se abre un proceso de reagrupamiento y de clarificación política e ideológica más allá del “Consenso de Bruselas”, especialmente en los países del sur de Europa, y hay que esperar tensiones dentro de los distintos partidos europeos, dimanantes de la gran fractura europea entre “centro” y “periferia”, entre acreedores y deudores, entre superavitarios y deficitarios. (...)
Los resultados en el Reino de España no pueden ser interpretados únicamente en clave interna (...)
Se abre un nuevo ciclo en la movilización social, en las tentativas y las posibilidades de conformación de una alternativa política más acorde con la correlación de fuerzas reflejada en las elecciones, con un avance en la izquierda del espectro político que aflora movimentismo e incluso nuevas fórmulas políticas. Las movilizaciones defensivas centradas en la resistencia se empiezan combinar con otras sectoriales y generales con propuestas propositivas a la ofensiva, bien aceptadas por la ciudadanía, que generan una simpatía y solidaridad amplia y popular. Las huelgas combativas con algunas generales con éxito de participación en las empresas y entre la ciudadanía resultados pero sin llegar a conseguir torcer el brazo a la patronal y gubernamental, se complementan con experiencias exitosas parciales en algunas empresas e incluso sectores como en los hospitales públicos de Madrid, con un ensayo continuo de pelea y solidaridad como con la PAH, contra los desahucios y la dación de pago, las movilizaciones generales e inmensas por la educación y la lengua en las Baleares, en Cataluña o la RTV, también en el País Valenciano. La ciudadanía en movimiento adquiere atisbos de conciencia popular y aprende a reconocer la capacidad de fuerza que puede generar. La Marcha de la Dignidad
Marcha de la dignidad, Madrid.
"Pan, Trabajo, Techo" del 22 Marzo genera un nuevo paradigma en la concepción de un bloque social y político práctico. Para desarrollarse con plenitud de su potencial político, esta experiencia tan positiva ha de conseguir superar sus limitaciones de prejuicios negativos hacia el sindicalismo real y los partidos dispuestos a formar parte de la movilización, como contrapartida sindicalismo e izquierda política partidista necesitan lavar sus temores al movimentismo, con las fórmulas de organización difusa y asamblearia. Muy necesaria la alianza movilizada entre ciudadanía popular y sindicalismo en las empresas. Para favorecerlo es obligado que cada componente se trate con respeto, sin pretender determinar o excluir. El nuevo tiempo de la izquierda, sindicalista, partidista política y movimentista ha de ser compartido, por supuesto sin liderazgos unilaterales por lo tanto conjuntos, mientras que cada componente aporta sus cualidades para convertir el conjunto en un firme y fuerte ariete que genere ilusión y confianza, augure y permita resultados exitosos, pequeños, parciales y mejor aún generales. (...)
La abdicación de Juan Carlos I como Rey de España se produce en el contexto de esta grave crisis del régimen de la Constitución de 1978-2014. Es una maniobra de las clases dominantes, de la mano del PP y de la ya provisional dirección rubalcavista del PSOE, para reconducirla y darle una salida a su favor, disfrazando de cambio generacional la imposición al 70% de la población, que no votó la Constitución de 1978, de una segunda restauración borbónica que arrebata al conjunto de los pueblos del estado español su derecho a decidir la Jefatura del Estado, así como la forma de Estado, monarquía o república, y como se relacionan a partir del ejercicio del derecho de autodeterminación.
Las señales de la crisis del régimen son evidentes, (...)
Por un pacto republicano: Se ha abierto una oportunidad histórica para construir una nueva mayoría de izquierda en el Estado, que se manifieste en las próximas elecciones autonómicas y municipales. El objetivo no puede ser otro que el de desalojar al PP de la mayoría de los ayuntamientos y gobiernos autonómicos impulsando coaliciones y gobiernos de izquierda que se apoyen en los movimientos sociales, que amplíen la participación democrática y pongan en práctica programas de izquierda que bloqueen y cuestionen la lógica de las políticas de austeridad. La conjunción de una mayoría de ayuntamientos y gobiernos autonómicos con gobiernos de izquierda, así como a favor del derecho a decidir en Cataluña, Euskadi y Navarra bloquearía la posibilidad de una Gran Coalición tras las elecciones generales de noviembre de 2015. Junto con la exigencia del derecho a decidir de Catalunya, Consulta para el 9N, y Euskal Herria, un victoria de las izquierdas republicanas y soberanistas en las elecciones municipales y autonómicas profundizará la crisis del régimen de la segunda restauración borbónica. Es necesario, por tanto de manera natural, un pacto republicano de las izquierdas del Reino de España, federalistas, soberanistas e independentistas, un bloque republicanista amplio, que abra nuevos procesos constituyentes, cimente la legitimidad de la soberanía ciudadana, y exija la celebración de un referéndum sobre la forma de Estado. Por la República Catalana, por la República Vasca y Gallega, por la República Española. Por la Confederación Libre de las Repúblicas Ibéricas.
Extractos del Informe de coyuntura y tareas Comité de Dirección de La Aurora - Organización Marxista, en Baztan el 7 de junio de 2014.

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