9/10/12

Independencia y Estado hasta en la sopa

Hasta en la sopa se dice de algo que no hay manera de evitar pues penetra por todas partes.

Minuto 14:17, Camp Nou, Barcelona.
Enfocarlo con prevenciones, excusas, negativas y menosprecio representa situarse en un escenario político y anímico onírico, alejado de loque es real y de la conciencia concreta de la gente trabajadora.
En las elecciones y en la próxima legislatura habrá debatesobre la independencia y sobre la estructuración estatal de Catalunya hasta en la sopa. Por lo tanto conviene que apliquemos las recetas elaboradas en la 6ª Asamblea EUiA a esta sopa: 
a) ejercicio del derecho a la autodeterminación con consulta y referéndum para que la ciudadanía pueda decidir qué quiere hacer, 
b) unidad de las luchas nacional y social, en un mismo plano político, una es de la libertad y derechos de la nación y la otra son las libertades y derechos sociales de la clase trabajadora, todo en un mismo territorio y ciudadanía, 
c) nuevo espacio social y político de sujeto nacional catalán; 
d) alianza entre federalistas, autonomistas e independentistas, 
e) en el proyecto de EUiA forman parte todos estos segmentos políticos y sociales; 
f) el federalismo, el Estado federal plurinacional, las relaciones entre Estados, deben ponerse en función de lo que decida la ciudadanía; 
g) ponemos mucho interés en las relaciones estrechas y privilegiadas con las fuerzas de la izquierda trabajadora en el Estado, también con las izquierdas nacionales, y con los diferentes pueblos.
A nadie de EUiA, ni de IU, se le ocurre que haya que abandonar los Parlamentos e instituciones, o pasarse al extraparlamentarismo, debido al hecho clarísimo que estos Parlamentos e instituciones los lidere y hegemonice la derecha, la de CiU y la del PP. ¿Cómo se explica entonces que en el hecho catalán nacional y en la movilización por la emancipación de Cataluña se pretenda aplicar otro criterio? Por cierto, criterio que no se aplica cuando se trata del nacionalismo gran-español y de la defensa de la unidad de su Estado.
¿Se puede dar la situación de que la izquierda transformadora española, y parte de la catalana, llegara a preferir y defender el Estado único del Reino de España -la monarquía- a una República estructurada confederal, o una Federación de Repúblicas, conseguida con un proceso constituyente en base a la libre plurinacionalidad, y al derecho a decidir por parte de cada ciudadanía de las diferentes naciones?
Hay quien afirma que el hecho catalán es burgués y sólo corresponde al desarrollo de la burguesía, por lo tanto se debe condenar y rechazar como antisocial y ajeno a la gente trabajadora. La vida demuestra que el hecho nacional -catalán o español- nace burgués, y forma parte indeleble del pueblo, de su ciudadanía, incluida la gente que compone la clase trabajadora. Por eso mismo cada componente de hecho nacional dentro de la gente trabajadora debe ser absolutamente respetuoso y dar todas las garantías de la libertad de la otra parte, sobre todo en la componente nacional supeditada. Esta es la manera de preservar y fortalecer la unidad social trabajadora con, no en contra, sus identidades y aspiraciones nacionales.
La sopa de que tratamos necesita una Cataluña libre y social, una República catalana, sin recortes y desmilitarizada, relacionada desde su soberanía con los otros pueblos y Estados.

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