22/7/09

“Dejan sin agua”

Viaje a ninguna parte.

Nací en Berlín pocos meses antes de que Hitler llegara al poder, en el seno de una familia judía laica”. El relato de Eva Figes se paladea con suavidad, mientras penetra un ánimo profundo envolvente. Su degustación amplía sin pausa un impacto en los sentidos. La lectura sugiere una sinfonía de sabores y olores, de cariño, respeto y preguntas.

… tuve que informarme sobre la creación de Israel. (…) Cuanto averigüé en el transcurso e la investigación me horrorizó”.

El hilo conductor es de una ternura precisa. “¿Por qué Edith se marchó de allí (Israel), después de haber superado tantos apuros? Su primera respuestas me impresionó: ”. Con dulzura y sin estridencias, desgrana un potente alegato a la memoria, para pasar cuentas con una falsificación costumbrista en la historia. “Siempre he pensado que la creación de Israel fue un error catastrófico”.

Las imágenes son esclarecedoras, bellas y asequibles. La escritora alemana-judía-británica, hace trizas con elegante dulzura unos mitos modernos con exquisita gracilidad.

La prosa de Eva Figes genera un efecto demoledor ante el sionismo israelí y descarna su victimismo aterrorizador. “Y es que sionistas y nazis tienen más en común de lo que suele reconocerse”.

“Viaje a ninguna parte” es una obra esclarecedora. Abre los ojos para todas aquellas almas sensibles que se acerquen a las vivencias en el Próximo Oriente, en el ojo del huracán palestino de los pueblos de procedencia semita, a la mancha de aceite sionista israelí y su Estado.

Nunca he creído que aquello de justificara la ocupación de un territorio que pertenecía a otros”.

Dulce y concisa, la autora muestra el pecado original del sionismo y del Estado de Israel, retrata a sus defensores desnudos, sin la tergiversación del holocausto nazi –no árabe señala-.

Desde 1948 han pasado muchas cosas y se ha construido una mitología falaz en torno a la creación de Israel”.

No hubo manzana de la discordia. No hubo Eva paradisíaca bíblica. Israel, el Estado sionista su expansión y existencia, es un ente moderno cuya razón de existencia está viciada de raíz. O se desarrolla destruyendo, o hay que extirparlo tal como nació, lo conocemos., y lo padecen en Palestina.

… dejan sin agua a los palestinos para que los colonos disfruten de duchas y piscinas, mientras el río Jordán se seca y el Mar Muerto se convierte en fango salado”.


Viaje a ninguna parte. Eva Figes. Edhasa. 2009. 192 p.

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