19/4/14

República y Socialismo


Ruptura democrática del Reino de España o continuidad de la Monarquía borbónica amparada en la Constitución de 1978. La resolución de este dilema necesita de amplias alianzas entre los distintos procesos constituyentes en los pueblos y naciones existentes en el Estado. La consulta catalana muestra el eslabón más débil de la corona española. Otro eslabón está en las demandas sociales con una política económica útil para la inmensa mayoría de la población. El movimiento republicano para ser masivo y hegemónico tiene que aprender de los avances y de los fracasos de la importante experiencia de la II República. Adjunto la Carta de La Aurora: 
 
14 de abril, República y Socialismo. Tras una larga agonía, el régimen de la primera restauración borbónica –corroído por la crisis económica de 1929, el caciquismo, la corrupción y las consecuencias de la guerra de Marruecos- se hundió ante la victoria en las elecciones municipales del 14 de abril de 1931 de la alianza republicano-socialista. Los intentos de modernización del país, de llevar a cabo las cinco tareas de la revolución democrática resumidas por Joaquín Maurín: la reforma de la administración pública, del ejercito, la separación de la iglesia y el estado, la reforma agraria y la cuestión social, tropezaron con la movilización masiva de la derecha reaccionaria que, ante la parálisis de las fuerzas republicanas, se haría con el gobierno en el llamado “bienio negro” de 1933-35. La revolución de octubre de 1934, a pesar de su fracaso y feroz represión, consiguió frenar esa ofensiva derechista y su evolución hacia el fascismo y poner las bases de la victoria del Frente Popular en las elecciones de febrero de 1936. El intento parcialmente fallido de golpe de estado militar de julio de 1936 provocó la Guerra Civil y la imposición de 40 años de Dictadura, cuyas secuelas aún sufrimos. Este 14 de abril del 2014 nos encontramos ante la crisis abierta de la segunda restauración borbónica, del régimen de la Constitución de 1978 –reformada en 2011 a favor de los acreedores de la deuda pública en su art. 135- en una agonía que se expresa en las terribles consecuencias sociales de una crisis económica que dura ya seis años. Con 26% de parados, más del 50% de los jóvenes, con una cuarta parte de la población viviendo en la pobreza y otro tanto en el umbral de caer en la misma, con una crisis territorial sin precedentes que refleja la incapacidad doble del régimen monárquico de financiar el estado de bienestar y respetar el derecho a decidir de los pueblos, con una ofensiva de la derecha reaccionaria contra los derechos laborales, el aborto, los emigrantes y las libertades de reunión y expresión…. Como al final de la Dictadura, el eje de polarización se va concretando entre quienes quieren reformar la Constitución de 1978 para que no cambie nada -y salvar a la Monarquía-, y quienes defienden, a partir de los movimientos sociales, la ruptura y el inició de diferentes procesos constituyentes que permitan el ejercicio del derecho a decidir del conjunto de los pueblos del Reino de España. Esa polarización tiene hoy una doble expresión: la consulta al pueblo de Catalunya sobre si quiere constituirse en estado en el ejercicio de su soberanía, y la resistencia social contra las políticas de ajuste neoliberal impuestas por el Gobierno del PP a las ordenes de la Troika. Los avatares de la cuestión nacional y de la cuestión social, como en 1931, determinarán los ritmos y la forma en la que será posible una refundación constituyente de la convivencia republicana y socialista de los pueblos ibéricos. La III República se construye hoy desde la defensa del derecho a decidir de catalanes, vascos y gallegos, en alianza con sus propios procesos constituyentes republicanos y desde la resistencia a las políticas neoliberales que nos empobrecen a todos.
¡República y Socialismo también en el siglo XXI! 

14/4/14

República, Repúblicas


En 9 Barris de Barcelona.
La nostalgia de una experiencia pasada que quizás no volverá a suceder va dando paso a la convicción de que el futuro vivo será republicano.
La Constitución de 1978 que entronizó una segunda restauración borbónica con un Estado del Reino de España, no aguanta los embates del paso del tiempo, de las necesidades sociales y de las demandas democráticas. El PP, el PSOE, la Corona y el extenso entramado oligárquico estatal, no están en condiciones políticas de una continuidad renovada, o de un nuevo pacto de monarquía pseudo-federalizada. El bipartidismo sólo sirve a la reacción e involución más descarada, la corona no se sostiene cómo el pilar de la democracia ni pasada, ni actual ni futura.
El sustrato republicanista español necesita reinventarse con nuevas y vigorosas alianzas con los federalismos, soberanismos e independentismos periféricos, es decir de las diferentes realidades, pueblos y naciones que componen la actual pluralidad dentro del Estado español.
España, Catalunya, Euskal Herria y Galiza, sin prejuzgar otras posibilidades, han de innovar en sus expectativas, perspectivas y posibilidades políticas. Las experiencias históricas son ilustrativas. Hoy en día, y en el futuro próximo, un proceso democrático republicano en el Reino de España tiene que tomar nota y energía del vigor mostrado por la masiva ciudadanía de Catalunya por la realización de su Consulta, con la reivindicación popular del "Somos una Nación, Nosotros decidimos, Libertad, Nuevo Estado de Europa, Hacia la Independencia". La Vía catalana de 2013 y la preparación de la "V" ("Voluntad, Votar, Victoria") de 2014 son una concreción de la posibilidad cierta de ruptura de la Constitución de 1978.
El municipalismo se cubrió de gloria, fiesta y libertad hace ochenta y tres años, al proclamar la República el 14 de abril de 1931. En Éibar se adelantaron un día; la marea republicana siguió su curso, mientras el rey Borbón abdicaba y se fugaba.
Republicanos y monárquicos conversos a toda prisa se pusieron delante de la irrupción de la revolución democrática en la que la clase trabajadora era actora fundamental. El 12 de abril las fuerzas republicanas habían ganado las elecciones municipales. El pueblo se lanzó a la calle y los generales militaristas no pudieron ante la explosión popular.
Francesc Macià proclamó unilateralmente "la República catalana a la espera que los otros pueblos de España se constituyan como Repúblicas, para formar la Confederación Ibérica". En otro discurso proclamaba: "la República catalana como Estado integrante de la Federación ibérica". Macià asume provisionalmente las funciones de Presidente del Gobierno de Cataluña, según los acuerdos del pacto de San Sebastián (17 de agosto de 1930). Tres días después se termina esta experiencia por la negativa del gobierno provisional de la II República española. El 17 de abril las fuerzas españolas y catalanas pactan una Generalitat de Catalunya y un futuro Estatut en el que habría el Derecho de Autodeterminación.
República, Repúblicas! Federación “ibérica” o confederación. Para que haya una 3ª República necesitamos ruptura con la Constitución, movimiento masivo ciudadanía y… alianzas con el proceso de ritmo más avanzado en Cataluña y el que le puede seguir vasco.
El No del Congreso a la realización de una Consulta acordada en Cataluña es la afirmación de la continuidad constitucional sin voluntad política de reforma para incluir el derecho a la autodeterminación. Un republicanismo federalista unionista de obligada unión estatal, basado en la perspectiva de reforma de la Constitución, aparece más improbable e incierto que una ruptura desde el choque de soberanías entre Catalunya i España. No hay suficientes fuerzas vivas movilizadas para el republicanismo unionista. Para impulsar movimiento republicano y ruptura constitucional se necesita la alianza con todos los federalismos nacionales y las voluntades ciudadanas de independencia. El símbolo de la independencia representa cada vez más, a cada negativa estatal constitucional, la posibilidad de ruptura y de rehacer una relaciones republicanas en igualdad entre los pueblos, según la libre decisión de cada uno de ellos..
Para una 3ª República española la perspectiva actual muestra que será más asequible con una República catalana, con mayor relación -federal, confederal- o ninguna, según las alianzas que se establezcan en esta lucha.

11/4/14

Nace La Izquierda, L'Esquerra, A Esquerda Plural


El nacimiento de La Izquierda, L'Esquerra, A Esquerda Plural, Ezker Anitza, es una buena expectativa.
Se trata de una coalición entre doce organizaciones políticas que han logrado ponerse de acuerdo en unos ejes sociales y políticos contra la Troika para participar en las elecciones de la Unión Europea (UE).
Estamos en una experiencia de alianzas políticas y sindicales, así como entre federalistas, soberanistas e independentistas, al menos por lo que respecta a Galicia con Anova-Irmandade. No se ha intentado hacerlo con EH Bildu, a pesar de la disposición al diálogo de la coalición vasca, pero es positivo iniciar este camino.
La primera en proponer este tipo de alianza fue EUiA en su 6ª Asamblea Nacional. Sin embargo los pioneros en concretarlo fueron las organizaciones gallegas en las elecciones autonómicas. Ante el éxito de acogida social y electoral ahora es la fórmula adoptada en la lista europea desde el espacio gallego. Nos queda todavía una parte significativa de la izquierda transformadora con la que compartir coalición y lista electoral; necesitamos ser más permeables con el importante sustrato de socialismo crítico, desencantado y frustrado con la adaptación institucional y con las políticas económicas de las imposiciones de la UE-Merkel-BE.
EUiA ha impulsado la coalición La Izquierda Plural, incluso a pesar de roces poco instructivos, al sostener una perspectiva de proceso constituyente europeo desde la orientación política y compromiso con la Consulta y la República catalana, con un Proyecto constituyente para Cataluña y con la alianza mencionada.
La sana confrontación de ideas entre las dos candidaturas -Alternativa Constituyente por Europa y Confluencia para Europa- en las primarias de EUiA que hemos realizado ha permitido una luz de clarificación política.
Dentro de un programa general colectivo para Europa y de denuncia frontal con la UE, es mucho más ajustado al fenómeno de la Marcha de la Dignidad 22 M o el proceso catalán de consulta y soberanía, la clave de ruptura democrática y proceso constituyente europeo. La Europa que queremos es con políticas y derechos y servicios sociales que sirvan de norma y de media europea, a la vez que de ruptura clara con Estados como el del Reino de España y de la Constitución de 1978, incluido el bipartidismo entre el PP y el PSOE.
L'Esquerra Plural (La Izquierda Plural) tiene mucho que decir y hacer en Cataluña con EUiA e ICV.
Del Boletín electrónico de EUiA.

El Congreso, el PP y el PSOE, niegan la posibilidad de consulta para Cataluña


El presidente Rajoy ocupado*.
El autismo constitucional, gubernamental y partidista del Reino de España fomenta el desencuentro entre España y Cataluña. Asimismo acorta dentro Cataluña la distancia entre el 80 % que apoya la Consulta y el 55 % que además se declara favorable a la independencia. Eso genera el efecto añadido que impulsa la convicción de la ciudadanía catalana de que si hay una perspectiva está en el escenario en torno a la independencia, desde la ruptura democrática soberanista, en detrimento de quienes aún confían  en una reforma constitucional.
El diálogo de sordos es una bola de nieve que se encamina al choque de soberanías. Legitimidad ciudadana masiva movilizada versus legalidad constitucional monárquica. La negativa a la Consulta actúa como una nueva "Crónica de una muerte anunciada".
Al "¡Adiós, España!" de la Oda a España de Joan Maragall, se añade ahora un "¡Adiós, Cataluña!", al negar su condición y existencia de soberanía nacional.
La Carta de La Aurora expone la situación y perspectivas: Niegan la Consulta. Resume el debate en el Congreso sobre la propuesta del Parlamento de Cataluña de cesión temporal de la facultad de realizar un referéndum consultivo. Se mostró claramente el agotamiento del Estado de las autonomías y el Régimen de la transición.
* El presidente Rajoy ocupado hablando por el móvil mientras interviene Joan Coscubiela por el Grupo de la Izquierda Plural.

10/4/14

El Congrés, el PP i el PSOE, neguen la possibilitat de consulta per Catalunya



L'autisme constitucional, governamental i partidista del Regne d'Espanya fomenta el desencontre entre Espanya i Catalunya. Alhora escurça dins Catalunya la distància entre el 80 % que dóna suport a la Consulta i el 55 % que es declara favorable a la independència. Amb l'efecte afegit que impulsa la convicció de la ciutadania catalana sobre que si hi ha una perspectiva està a l'escenari entorn de la independència, des de la ruptura democràtica sobiranista en comptes de la part d'una reforma constitucional.
El diàleg de sords és una bola de neu que s'encamina al xoc de sobiranies. Legitimitat ciutadana massiva mobilitzada versus legalitat constitucional monàrquica. La negativa a la Consulta esdevé talment com un nova "Crónica de una muerte anunciada".
A l'"Adeu, Espanya!" de l'Oda a Espanya de Joan Maragall, s'afegeix ara un "Adeu, Catalunya!", al negar la seva condició i existència de sobirania nacional.
La Carta de L'Aurora exposa la situació i perspectives:
Neguen la Consulta. Resumeix el debat al Congrés dels Diputats sobre la proposta del Parlament de Catalunya de cessió temporal de la facultat de realitzar un referèndum consultiu. Es va mostrar clarament l'esgotament de l'Estat de les autonomies i el Règim de la transició.  
La majoria que reclamava tancar "la deriva sobiranista" és clara: 299 NO, 47 SI, 1 abstenció. Ni consulta, ni negociació, ni terceres vies. Els vots del PP, PSOE i UPyD tenen un comú denominador: ni a la Constitució, ni a la política espanyola hi ha democràcia suficient perquè les nacions i ciutadans, en aquest cas de Catalunya, siguin consultats sobre la seva sobirania nacional.
De la mateixa manera que l'Estat és incapaç de resoldre democràticament el conflicte social que es va expressar als carrers de Madrid amb la Marxa de la Dignitat el passat 22 de març! El partits del Règim del Regne d'Espanya no només no van parar l'orella a l'explicació dels tres diputats designats pel Parlament de Catalunya, sinó que van ser incapaços de "dialogar" sobre les raons per les quals, des de l’any 2010, la gran majoria de la ciutadania catalana dóna per esgotat el marc autonòmic i dóna suport a una Consulta, l’anomenat Dret a Decidir i s’han manifestat massivament per exercir-lo.
PP i PSOE van voler situar el debat estrictament en el marc parlamentari i un marc jurídic: "mai no es reconeixerà que Catalunya és una nació, ni que tingui sobirania nacional".
El “pacte per seguir pactant” que reclamava CiU en veu de Duran o la proposta federal del PSOE són de cartró pedra, són moneda falsa... doncs qualsevol canvi passa per un acord que el PP nega de soca-rel, fent impossible allò que PSOE i Duran, entenen com un acord, fet entre les elits econòmiques i polítiques que desprès fos sotmès a consulta, negant, però, el dret a decidir lliurament el seu futur comú amb la resta de pobles d’Espanya o la independència.
El vot favorable va venir dels diputats de l’Esquerra Plural (IU, ICV-EUiA, CHA), d’ERC, CiU, PNV, AMAIUR, BNG, Compromís, GBai, CC.. D’aquells que reclamen que s’escolti primer a la gent catalana. No era doncs un debat entre espanyols i catalans, sinó entre la democràcia entesa com l’expressió de la voluntat del poble i l’immobilisme que considera Espanya com indissoluble i això s’accepta bé voluntàriament o per imposició.
 
I ara què? El Parlament seguirà elaborant la Llei de Consultes i amb ella es convocarà la consulta, que tot indica que serà impugnada al Tribunal Constitucional. Abans hi haurà les eleccions europees, les mobilitzacions als municipis, l'11 de setembre amb una gran manifestació convocada per l'ANC, en forma de V, entre la Diagonal i la Gran Via que tornarà a mostrar el grau de mobilització popular a favor d'exercir el Dret a Decidir.
L'escenari ens aboca, doncs, cap a una ruptura entre la legalitat del Règim i la legitimitat que expressa la mobilització popular i la declaració de Sobirania del Parlament de Catalunya.
La votació al Congrés del Diputats, que volia ser un punt i final pel PP i PSOE, ens diu que sense ruptura democràtica, Catalunya no podrà fer la Consulta i aquest repte implica la imprescindible unitat entre federalistes, sobiranistes i independentistes, implica incorporar al màxim de sectors i demandes socials com han fet recentment CC.OO, UGT o la Federació d'Associacions de Veïns de Barcelona.