6/2/15

Promesas de unidad, Jalones de ruptura en IU, con la división de Tania Sánchez

T. Sánchez, A. Garzón, JJ Nuet, M. Valiente.
La ruptura de IU en el epicentro de España ha dejado de ser una especulación periodística agorera para formar parte del paisaje político concreto.
Tania Sánchez, diputada autonómica y cabeza del tándem ganador en las primarias de IU-CM (Comunidad de Madrid) junto a Mauricio Valiente, candidata a las elecciones autonómicas, se desengancha de IU y precipita la ruptura, con su secuela de división y agria confrontación. Sánchez anuncia un nuevo partido para articular una candidatura de unidad popular en la región.
Mauricio Valiente no ha seguido a Tania y se mantiene en IU. Valiente, arropado por el PCM, se propone como candidato a la alcaldía en confluencia con Ganemos Madrid. IU-CM, dirigida por quienes perdieron en las primarias autonómicas, niega la confluencia con Ganemos Madrid si no es en coalición de partidos.
El escenario es de una unidad demasiado dividida.
Y ganar al PP en el Ayuntamiento y en la Comunidad necesita de la acción unitaria y de las alianzas entre las izquierdas, una de cuyas nuevas piezas relevantes es Podemos.
La renovación de IU federal, en torno a Alberto Garzón y las expectativas como candidato de Izquierda Unida a la Presidencia del Gobierno, resulta salpicada y se resiente con esta división y ruptura en IU-CM.
A lo pronto y desde Barcelona, me limito a compartir la declaración de A. Garzón que "considera la salida de Sánchez una "mala noticia" propiciada por la dirección de IUCM", a sabiendas que esto desencadena un proceso de cambios que afectan a si IU consigue renovarse o se queda en un fiasco, o al alcance de la renovación en curso.
"La refundación ha finalizado, IU es la Syriza española" aseveró Cayo Lara, coordinador federal, en la clausura de la X Asamblea federal de IU en diciembre de 2012. Toda alianza entre las izquierdas se consideraba ineludible que pasaría por IU. IU arrinconó la estrategia propuesta por EUiA de promover un nuevo espacio político, dedicado a formar lo que se llamó en Cataluña en lenguaje popular una Syriza catalana, con una alianza entre federalistas, soberanistas e independentistas.
Las variadas iniciativas que IU promovió para ampliar su espacio político, e insertarse en el avance de una nueva generación política, con una actitud muy proclive a las experiencias inéditas del 15 M, tuvieron la limitación de pretender encajonarlas en la estructura de IU, o quedaban determinadas por un predominio indiscutible de IU, en especial cuando se trató de las representaciones electorales. Toda alianza tenía que pasar por el cedazo estricto de IU.
Las positivas experiencias de inicio de la Refundación, la Convergencia social, el Bloque Político y Social, Suma, terminaron frenadas en falso ante la imposición de unas listas electorales con margen tan reducido que, en las europeas, incluso se excluyó a EUiA de las posiciones con posibilidad de elegibilidad.
En estas refriegas eclosionó el fenómeno Podemos. Pablo Iglesias pasó de ser un prometedor colaborador en la campaña gallega, a una china en el zapato de IU desde Madrid, para convertirse de un posible aliado a empezar a fagocitar a IU en Madrid y en el Estado. Primero con un desplazamiento tectónico en la base social joven, seguido de la absorción de dirigentes de IU. En cambio los programas políticos son muy similares. En ambos casos, de Podemos y de IU, bastante menos radicales que las propuestas de Syriza y su Programa de Salónica.
Las tarjetas Black de Bankia conmocionaron la ciudadanía española. La corrupción se manifestaba con toda su impunidad y soberbia, con el PP como eje promotor y responsable indiscutible, pero con aledaños corruptos en las izquierdas institucionales, la del bipartidismo y la que lo combatía. En IU se originó un clamor de limpieza ética frente a la corrupción que quedó en la práctica poco atendido por su dirección. IU-CM resultó seriamente dañada.
La gota que colma el vaso y precipita la diáspora, tiene que ver con la manifestación estatal de Podemos en Madrid, por el Cambio. Esta movilización ha corroborado que el fenómeno mediático y de las encuestas es algo más que virtualidad y deseos, pues muestra capacidad movilizadora y organizativa.
El cambio en el Estado del Reino de España se orquesta en torno a Podemos, aunque de momento en clave electoral.
En este contexto anatemizar a Tania Sánchez no tiene sentido. Es lamentable que las soluciones pasen por las rupturas y divisiones en vez de las convergencias y confluencias, pero esto son síntomas de una situación, componendas y equilibrios demasiado enrarecidos entre las izquierdas.
"La trinchera se ha desplazado. Como me quedo, me tengo que mover. Nos vemos buscando la unidad popular para cambiar el país". Así Hugo Martínez Abarca anuncia que sigue los pasos de Tania Sánchez.
Se necesita transparencia, compromiso y aire fresco. Hay que airear todas las casas. Conviene un baldeo a fondo. Limpiar el moho y la caspa. La izquierda trabajadora se merece la honestidad, la convicción y la ilusión que son valores de la inmensa mayoría de sus activistas.
A IU le corresponde una buena lectura realista. Necesita adaptarse al buen fin de la confluencia concreta hoy necesaria y posible.
Las experiencias inéditas de procesos unitarios complejos como Guanyem Barcelona, Ganemos Madrid, fórmulas mixtas y de otro tipo, tendrán que convivir con el ímpetu de Podemos. También con las variantes soberanistas e independentistas autóctonas en Catalunya, Euskadi, Nafarroa y Galiza, imprescindibles para las transformaciones y rupturas democráticas constituyentes en cada pueblo y en el conjunto del Estado.
IU tiene mucho que aportar si se sitúa en la marea de cambio, en la estela de Syriza y el programa de Salónica.

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